Intervención de López Aguilar ante el Comité Federal

Palabras del cabeza de lista del PSOE a las elecciones europeas

18/04/2009

Gracias a todos los miembros del Comité Federal. Me sumo al reconocimiento de la delegación saliente.

Hemos llegado a decir que la historia se la juega. Cuando escuchamos decir que la historia se la juega sabemos que están hablando de nosotros. Los que nos jugamos el futuro somos nosotros, los ciudadanos, personas de carne y hueso.

Y vivimos en un tiempo de crisis, que está siendo dura. Una crisis que es global, que es real y a la que los socialistas le ponemos rostro humano.

Lo único que sabemos de ella es que cuando salgamos nada deberá ser lo mismo, nada deberá ser igual. Porque nos encontramos no ante una era de cambio, sino ante un cambio de era. Que nos está demostrando con toda crudeza la dimensión planetaria de lo humano.

Esta crisis comenzó siendo un desarreglo financiero, una turbulencia económica. Pero ahora sabemos que es mucho más extensa, mucho más profunda, mucho más dura: es una crisis que nos golpea en el corazón de nuestros valores. Porque es una crisis que concierne a los valores, a las ideas, a los idearios, a las ideologías, a las estrategias que definen las políticas públicas y a las alianzas para llevarlas a cabo. Y los socialistas tenemos el deber de decir que esta crisis certifica el colapso de una ideología. La ideología ultraliberal y neocon, la del desprecio por la regulación y por la transparencia, la del desprecio de la responsabilidad, la del desprecio de la política y de los poderes públicos. Y sobre todo la del desprecio por el débil. Por tanto, tenemos que tener muy claro que esta crisis, no es una crisis del mercado, sino una crisis de la especulación predatoria desvinculada de la equidad y de la justicia.

La exaltación del ¡sálvese quien pueda!, del que venga detrás que arree, la que especula con bienes que no tienen repuesto, el medio ambiente, los combustibles, los alimentos. Y se ha mostrado enormemente destructiva con los seres humanos y con la naturaleza. Estamos ante un colapso de un segundo muro de Berlín que como el primero estalla en la cara de los más débiles, de los que no tienen de todo y de las capas medias y no necesitan explicarnos sus temores y sus angustias porque son los nuestros. A los que temen no llegar a fin de mes, no poder pagar la hipoteca, temen por su empleo o ya lo han perdido les decimos que su angustia es la nuestra. La compartimos y les representamos. Pero el colapso de la ideología ultraliberal no significa por sí solo el triunfo del ideario socialdemócrata, lo tenemos que merecer, debemos merecerlo. Y el 7 de junio tenemos una ocasión para merecerlo, para optar y para apostar y por tanto una opción para marcar la diferencia entre la izquierda y la derecha, entre ellos y nosotros. Y decir con claridad que no pueden pretender sacarnos de esta crisis quienes la han provocado con sus recetas fallidas y con su hipocresía.

No vamos a permitir que paguen esta crisis los que no la han causado, los trabajadores.

La prioridad de la derecha, su primer instinto es proteger a los que la han provocado y por eso todas sus recetas quieren recalentar la economía para los que ya están calentitos, para los que nunca han pasado frío. Y nuestra prioridad es proteger a los que más la sufren y decimos con toda claridad que vamos a proteger a los que pasan frío cuando llega el crudo invierno. Y que además no hace falta ser un adivino para ver con claridad que los que sufren esta crisis estarían sufriendo mucho más si en España estuviese gobernando la derecha.

Lo ha dicho José Luis. Esta crisis que tenemos delante es una crisis enorme y para hacerle frente va a hacer falta una Europa enorm...