Aído aboga por convertir la igualdad salarial de las mujeres en objetivo prioritario de la UE

El Congreso acoge la jornada parlamentaria "Igual trabajo, igual salario"

La ministra de Igualdad, Viviana Aído, abogó hoy por convertir la lucha en contra de la discriminación salarial de las mujeres en un objetivo prioritario de la Unión Europea porque no sólo se trata de un asunto de justicia social, sino también de eficacia económica. Aído intervino en unas jornadas sobre Igualdad organizadas por el Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados, donde estuvo acompada por el portavoz, José Antonio Alonso, y el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho.

La titular de Igualdad defendió la aspiración de las mujeres a tener "una vida profesional razonable y no condicionada por estererotipos caducos". En la pelea por lograr la igualdad, dijo, "cada linea de llegada es una nueva línea de partida" y ahora que el derecho al trabajo es una realidad para las mujeres "tenemos por delante el reto de la calidad en el empleo".

Si bien España tiene hoy "los mayores índices en la tasa de actividad femenina de nuestra historia", este record no puede darse "a costa de menores salarios o a costa de una merma de derechos".

Existe una relación entre la tasa de mujeres que trabajan y la riqueza de un país, explicó Aído, quien insistió en que las mujeres "nunca hemos sido parte del problema y somos parte de la solución".

En ese sentido, insistió en que lograr la equiparación salarial entre hombre y mujeres no sólo es de "justicia social", sin la presidencia belga de la UE.

JOSÉ ANTONIO ALONSO

El portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, José Antonio Alonso, aseguró hoy que el objetivo de plena igualdad salarial entre hombres y mujeres está motivado por razones de justicia social, pero también de eficacia, eficiencia y conveniencia económica, porque es una vía esencial para lograr un crecimiento “más equilibrado y deseable”.

Alonso participó en la inauguración de una jornada organizada por el PSOE sobre esa igualdad salarial, y aseguró que el mercado de trabajo es uno de los ámbitos en los que más nítidamente se comprueba la discriminación de las mujeres respecto de los hombres, porque la igualdad de trato consagrada en la Constitución “queda rota”.

Los datos acumulados en años de experiencia, argumentó, demuestran que cuando se avanza en igualdad salarial aumentan y mejoran la productividad y la competitividad, por lo que es una vía para un crecimiento equilibrado.

Esa brecha, “tremenda” en algunos casos, persiste en sistemas sociales y políticos avanzados, y de hecho la media europea se sitúa en el 17%, sin posibililidad de reducirla “si no actuamos muy decididamente”.

Alonso aseguró que el Gobierno socialista ha hecho “muchísimos esfuerzos” para reducir esa brecha y hacer realidad lo que mandan la Constitución y el Estatuto de los Trabajadores, pero reconoció que aún no son suficientes.

Por ello, avanzó que el proyecto de Ley de Economía Sostenible, que llegará próximamente al Parlamento para ser tramitado, incluirá medidas “concretas” para promover la igualdad salarial en el marco de la regulación de la responsabilidad social de las empresas.