Alonso acusa a Rajoy de "intentar sacar rédito político" de un secuestro que "ha acabado bien"

Asegura que "si ha acabado bien es porque el Gobierno lo ha hecho bien"

El portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, José Antonio Alonso, cargó hoy contra el presidente del PP, Mariano Rajoy, por "intentar sacar rédito político" del secuestro del "Alakrana" a pesar de que "ha acabado bien" y de que esa es la mejor prueba de que el Gobierno "lo ha hecho bien".

En rueda de prensa en el Congreso, Alonso denunció que Rajoy "no ha tardado ni 24 horas en quitarse la careta", y mientras los tripulantes viajan a España sanos y salvos, el líder del PP ha llegado "metiéndose con todo el Gobierno" y criticándolo "absolutamente todo", comportándose una vez más como "el apóstol de la catástrofe".

Alonso subrayó que el Gobierno ha gestionado un secuestro "muy difícil", a miles de kilómetros de España, en una gran extensión de mar en la que este año ha habido más de sesenta secuestros, perpetrado por una mafia fuertemente armada y resguardada tras un estado "fallido".

Ha trabajado "las 24 horas de todos y cada uno de los días" que ha durado el cautiverio y "si ha acabado bien es porque el Gobierno lo ha hecho bien".

Por ello, atribuyó la posición del PP a un intento de "sacar rédito político" de lo ocurrido, y advirtió al propio Rajoy de que está "haciendo un doble salto mortal sin red", porque los ciudadanos saben que los marineros están regresando a España y el Gobierno dará explicaciones "más que suficientes" de todo lo que no se podía relatar mientras los tripulantes estaban en manos de los piratas.

Alonso defendió que los militares españoles participantes en la operación Atalanta están haciendo "lo que tienen que hacer" y los pesqueños españoles llevan "protección suficiente" a bordo con los agentes de seguridad privada autorizados a embarcar con armamento de guerra.

Por todo ello, aseguró que el líder del PP podría haber optado por aportar sugerencias para mejorar la eficacia del dispositivo de protección en el Índico, proponer medidas "críticas, pero de forma constructiva", pero en su lugar ha preferido "una censura brutal y preventiva" sin esperar siquiera a la anunciada comparecencia de la vicepresidenta primera.