Alonso acusa al PP de generar “el lío” al ceder en 1999 a las reivindicaciones del colectivo

El portavoz del PSOE defendió la reacción “firme, determinada y eficaz” del Ejecutivo

El portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, José Antonio Alonso, acusó hoy al PP de generar “el lío” de los controladores, al ceder en su día a las reivindicaciones del colectivo firmando un convenio que les reconocía los privilegios “de escándalo” que ahora defienden y la “capacidad de presión” sobre el Estado.

Durante la comparecencia del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para informar al Congreso de la declaración del estado de alarma, Alonso subrayó que fueron los gobernantes del PP quienes “metieron al país en este lío” con la normativa aprobada en 1999, por lo que ahora ese partido debería “ayudar” en la recuperación de la normalidad o al menos “no molestar” en ese objetivo.

Alonso defendió la reacción “firme, determinada y eficaz” del Ejecutivo en una situación en la que distinguió “tres protagonistas”: un colectivo que defiende “privilegios desmesurados e injustificados”, un Gobierno que “les paró los pies” en defensa del interés general, y un partido que ahora es oposición pero que cuando gobernaba firmó un convenio que otorgó “privilegios de escándalo” y suministró “la capacidad de presión extraordinaria sobre el Estado” que han ejercido el pasado fin de semana.

Alonso reprochó a Mariano Rajoy su posición y la contrastó con un Gobierno que “ha puesto pie en pared ante la impunidad de quienes se creen con patente de corso para saltarse la ley a su antojo y someter periódicamente al país a una situación crítica”.

Criticó además a quienes cuestionan la conveniencia o la oportunidad del decreto aprobado el pasado viernes para clarificar la jornada laboral de los controladores, porque “faltaría más” que el Gobierno tuviera que “pedir permiso” a ese colectivo para defender el interés general y a los ciudadanos.

El portavoz del PSOE se dirigió a los controladores que no han compartido la “estrategia de confrontación” de sus representantes para llegar a un acuerdo duradero para el sector, “sin privilegios injustificados, sin chantajes, conforme a la ley y conforme al interés general”.