Antonio Hernando: "Melilla es la única ciudad de la UE que conserva una estatua de un dictador"

El dirigente del PSOE censura al presidente melillense por insultar a la memoria de los que sufrieron la dictadura “sólo porque se ha encariñado” de la efigie

El Secretario de Ciudades y Política Municipal del PSOE, Antonio Hernando, ha lamentado esta mañana la negativa del presidente de Melilla, Juan José Imbroda, de retirar la efigie de Francisco Franco que hay en la ciudad. “Melilla es la única ciudad de la Unión Europea (UE) donde se conserva una estatua de un dictador”, ha señalado.

El dirigente del PSOE, que ha tomado parte de las Jornadas Parlamentarias Europeas organizadas por socialistas melillenses en la ciudad autónoma, ha dejado claro que existen dos modelos de Europa: uno, el que conforman todas las ciudades y municipios de los 27 países de la UE “donde ya no queda ni una estatua de un dictador sea del país que sea país” y, otro, “el de los gobernantes de una sola ciudad de la UE, que parecen encariñados con la estatua de un dictador, aunque sea vestido de boy-scout”.

Al hilo, Hernando ha recordado que la Ley de Memoria Histórica hay que aplicarla, “y deberíamos sentirnos muy orgullosos de hacerlo”, agregó. Por ello, mostró su incomprensión ante la actitud tomada por el presidente melillense. “No me explico cómo un representante de los ciudadanos tienen que estar haciendo equilibrios en el alambre para defender la permanencia de la estatua de un dictador”, expuso.

EXCUSAS LEGALES

“Melilla es la única ciudad de España donde queda una estatua de Franco, ¿no le da qué pensar a Imbroda?”, se preguntó. Hernando recordó que en todos los municipios del territorio nacional se han retirado tanto las efigies como las placas alusivas al dictador, pero en la ciudad autónoma “el presidente Imbroda sigue defendiendo la permanencia” y para ello tienen que recurrir a “excusas legales”, en referencia a las palabras del popular en las que aludía que la estatua homenajeaba al Comandante Franco que defendió Melilla en 1921 y no a la figura del dictador.

“Va contra el sentido común, pero, sobre todo, va contra la memoria de cientos de miles de personas que durantes 40 años han sufrido mucho en este país y en esta ciudad”, argumentó Hernando, que aseguró que no hay derecho a que Imbroda “insulte la memoria de todas esas personas, familias y españoles que han sufrido tanto”, sólo por haberse “encariñado” con la estatua.