Antonio Hernando: "Rajoy no nos ha dado ninguna razón para depositar nuestra confianza en su proyecto continuista, que no tiene credibilidad y no genera ningún tipo de ilusión ni de confianza"

"España y los españoles no están para la complacencia y el autobombo", afirma el portavoz socialista, que dice que ha sido "el discurso de un político cansado, de un proyecto político agotado, el de un burócrata que ha venido a leer un papel que sabe que ya no es el que le corresponde a la España del siglo XXI"

30/08/2016

El portavoz socialista, Antonio Hernando, ha hecho la siguiente valoración del Discurso de Investidura de Mariano Rajoy:

“La intervención del señor Rajoy se puede calificar de cualquier cosa menos de la intervención candidato con ambición de futuro y ganas de cambiar España y de dar soluciones a los españoles.

Hemos asistido al discurso de un candidato cansado y de un proyecto político agotado, continuista. Al de casi un burócrata, que ha venido a hacernos un resumen de los debates del estado de la nación. Y España no necesita eso.

Por eso hoy el señor Rajoy no nos ha dado ninguna razón a los socialistas para depositar mañana nuestra confianza en su proyecto, que es continuista, no tiene credibilidad y que no genera ningún tipo de ilusión ni de confianza.

El señor Rajoy incluso ha pasado de puntillas, leyendo  de forma desapasionada, burocrática, alguno de los pasajes del pacto que ha firmado con otras fuerzas políticas y poniendo a todas las fuerzas políticas que le acompañan casi al mismo nivel.

El señor Rajoy también ha venido a hacerse autobombo, a ser complaciente con lo que han sido sus cuatro años de Gobierno. Y España y los españoles  no están para la complacencia y el autobombo en un debate y un discurso de investidura.

Por lo tanto, ni una sola razón tenemos los socialistas para darle la confianza al señor Rajoy ni el día de mañana, ni tampoco el viernes.

El discurso de un político cansado, de un proyecto político agotado, el de un burócrata que ha venido a leer un papel que sabe que ya no es el que le corresponde a la España del siglo XXI.”