Antonio Pradas considera “inoportunas y fuera de lugar” las declaraciones del ministro de Exteriores sobre una hipotética suspensión de la autonomía catalana

Para el Secretario de Política Federal “es una provocación gratuita que retroalimenta y justifica reacciones independentistas” y que en su opinión responde a una “estrategia errónea” del Gobierno

El Secretario de Política Federal del PSOE, Antonio Pradas, ha considerado “inoportunas y fuera de lugar” las declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores, en relación a una hipotética suspensión de la autonomía catalana.

Para el dirigente socialista, “la invocación soterrada al artículo 155 de la Constitución”, que hace referencia a la suspensión de la autonomía, “es una provocación gratuita que, lejos de rebajar el tono de enfrentamiento, retroalimenta y justifica reacciones independentistas en esta comunidad histórica”.  "El señor García-Margallo, por su posición, está haciendo claramente el juego a los anhelos independentistas de los más radicales, que colocan ya en su discurso a Cataluña como fuera de España”, añadió.

Consideró igualmente “llamativo que, ante el silencio y la inoperancia del Presidente del Gobierno, sea precisamente el responsable de la política exterior el que fije la posición del Gobierno en una materia de política interna” y afirmó que “hacer declaraciones sobre una comunidad autónoma, mezcladas con posicionamientos sobre Irak, los órganos de la Unión Europea o la Franja de Gaza, no parece lo más adecuado para situar el desafío soberanista".

Asimismo, ha recordado que no es la primera vez que el ministro de Exteriores realiza declaraciones de este tipo, por lo que parece evidente que se trata de  "una estrategia de comunicación del Gobierno que, desde luego, nos parece errónea". 

 Antonio Pradas señaló que “muy al contrario, desde el PSOE apostamos por tender puentes de entendimiento que deslegitimen la deriva que ha tomado parte del nacionalismo catalán. Seguiremos insistiendo en la necesidad de que el Presidente del Gobierno concrete una oferta de diálogo entorno a una reforma de la Constitución, donde se debata, entre otros asuntos, la profundización  y mejora de nuestro sistema autonómico, para que todos los territorios puedan mejorar las condiciones de vida de sus ciudadanos y ciudadanas que, no olvidemos, fue la base de todo este conflicto