Cabezón destaca que “el camino a seguir es la dignificación de las mujeres víctimas de la prostitución y la lucha contra la explotación”

Recuerda que el núcleo del problema es que la mayoría de las prostitutas son extranjeras víctimas de trata de mujeres con fines de explotación sexual

La Secretaria de Igualdad, Soledad Cabezón, subrayó hoy que en nuestro país el núcleo del problema es que la mayoría de las prostitutas son extranjeras y la mayor parte de ellas son víctimas de trata de mujeres con fines de explotación sexual, por lo que la regularización sería “mirar para otro lado, invisibilizar el verdadero problema y atentar, precisamente, contra las libertades”. “Sería seguir ahondando en la desigualdad que supone esta situación”, añadió.

 

En este sentido, Cabezón consideró “muy acertada” la intervención esta mañana en el Congreso de la Ministra de Igualdad, Bibiana Aído, en respuesta a la interpelación de ERC en la que pedía que se legalice la prostitución en España.

 

Aseguró que el PSOE no comparte que la regulación de la prostitución sea una solución al problema, ni mejore la vida de las mujeres prostituidas. “En la medida en la que en más de un 90% de los casos estamos hablando de mujeres víctimas del tráfico con fines de explotación sexual, no podemos hablar de regular la prostitución, porque lo que estaríamos haciendo sería regular la pobreza o la esclavitud de mujeres y niñas que vienen engañadas a nuestro país y que son explotadas”, afirmó.

 

Cabezón subrayó que el Gobierno y el PSOE consideran que el camino a seguir para abordar este tema es tratar de buscar la “dignificación de estas mujeres y la lucha contra la explotación”. “Esa es la hoja de ruta, en colaboración con todas las administraciones y con la sociedad en general. Las actitudes hipócritas y demagógicas no ayudan a resolver problemas, sólo los acrecientan”, concluyó.

 

Así, recordó que, en esta línea, el pasado mes de diciembre se puso en marcha por primera vez en España un Plan Integral para la lucha contra esta lacra, que conlleva el reconocimiento de derechos a las víctimas, la lucha contra las mafias y la sensibilización de la población, “para lo que es necesario un abordaje integral y multidisciplinar de todas las instituciones con responsabilidad en la materia”, concluyó.