Cándida Martínez destaca el liderazgo del Ministerio de Educación al presentar un Plan de Acción, dotado con 590 millones de euros para 2011

Critica que el PP dificultara la consecución de un pacto al situarse en un programa de máximos y "no buscar lugares de encuentro”

La portavoz de Educación del Grupo Parlamentario Socialista, Cándida Martínez, ha afirmado hoy que “no han sido razones educativas las que han llevado al PP a decir no al pacto por la educación” propuesto por el Gobierno, “sino razones de política general”. En su opinión, el PP “ha impuesto el rédito electoral a los intereses de los ciudadanos y de la educación. El objetivo es la derrota del Gobierno”.

En su intervención durante la comparecencia en el Congreso del Ministro de Educación, Ángel Gabilondo, la portavoz socialista ha valorado “la capacidad de trabajo y de diálogo del Ministerio con los grupos políticos, las organizaciones sindicales, las comunidades autónomas y el sector educativo” para propiciar este pacto. “Querer alcanzar un pacto implica buscar lugares de encuentro, no incidir en las discrepancias. El PP se situó en un programa de máximos, a sabiendas de que dificultaría el pacto. No buscaron lugares de encuentro, sino subrayar las diferencias”, ha dicho.

Cándida Martínez ha señalado que, a pesar de no haberse alcanzado el acuerdo, “se ha logrado que durante un año la educación ocupe el debate político y se ha realizado una reflexión colectiva sobre como mejorar el sistema educativo. Se ha logrado, con el concurso de todos, establecer un diagnóstico y fijar los objetivos, los retos y las propuestas para mejorar la educación en este país. Eso ya es un éxito para la educación, un éxito de todos”.

En este sentido, ha destacado el “liderazgo del Ministerio para recoger esa reflexión y las aportaciones de todos, y presentar un plan de acción para mejorar la educación en nuestro país, con programas concretos y financiación para llevarlos adelante”. Propuestas entre las que ha mencionado la mejora del rendimiento y el freno del abandono escolar, la modernización del sistema educativo, el aprendizaje de lenguas extranjeras, la apuesta por el profesorado, la consolidación de la estrategia universitaria, y el mantenimiento de la equidad y la igualdad, con el incremento de becas.

Un plan que constituye, a su juicio, “un mensaje de esperanza y confianza en el sistema educativo para afrontar los retos de futuro”, y para cuyo desarrollo ha ofrecido a los grupos políticos la “voluntad de acuerdo y cooperación”.