Carmen Montón condena el último caso de violencia de género y exige al Gobierno que proteja a las mujeres

"Es intolerable el silencio del Presidente del Gobierno y la indolencia de la ministra Mato", afirma

La Secretaria de Igualdad, Carmen Montón, ha expresado su más rotunda condena ante el último caso de violencia de género, sucedido este jueves en L’Hospitalet (Barcelona), en el que, según las investigaciones policiales, un hombre ha asesinado a una mujer y posteriormente se ha suicidado.

Montón ha exigido al Gobierno a que proteja a las mujeres: “Mientras 8 mujeres han sido asesinadas en el mes de agosto, el Gobierno continúa de vacaciones”. A juicio de la Secretaria de Igualdad, “es intolerable el silencio del Presidente del Gobierno y la indolencia de la ministra Mato”. La dirigente socialista ha recordado que mientras la violencia de género aumenta -de hecho este mes de agosto es el más trágico desde 2009-, el PP en el Congreso ha rechazado la práctica totalidad de las iniciativas presentadas por el PSOE.

"ESTADO DE ALERTA MACHISTA"

Montón ha denunciado la parálisis del Gobierno ante la cifra de mujeres asesinadas por la violencia machista en este verano. “Cuatro mujeres asesinadas en tres días y una hospitalizada gravemente, debería ser suficiente razón para que el ministerio estuviera en estado de alerta machista” –ha señalado-  y “además de condenar las muertes, estuviera analizando y elaborando una estrategia integral para ir a la raíz del problema”. “Pero la ministra Mato no ha querido interrumpir sus vacaciones ni para venir al Parlamento”, ha lamentado.

En este sentido, ha alertado de que los datos generales del maltrato están empeorando. En su opinión “es evidente que los recortes y el perfil bajo de las políticas de violencia de género del Gobierno de Rajoy no son el camino adecuado”.

Para la responsable de Igualdad, el ministerio “en vez de anunciar  medidas parciales o puntuales que nunca termina de concretar y poner en marcha,  debería estar preocupado, en primer lugar, por  garantizar la protección de las mujeres que denuncian y piden ayuda. Y en segundo, por recuperar la confianza de las mujeres en el sistema, de modo que la bolsa oculta del maltrato deje de incrementarse”.