Cuesta: “La Constitución Española es una auténtica Constitución de Derechos”

Destaca que “nuestra Constitución encarna los valores e instrumentos para dar solución a los problemas de nuestro tiempo”

“La Constitución española es una auténtica Constitución de Derechos”, destacó hoy el Secretario de Libertades Públicas y Derechos de Ciudadanía, Álvaro Cuesta, con motivo del 30 aniversario de la Carta Magna, “y recoge todas las generaciones de derechos, tal y como se han ido formulando en la historia del constitucionalismo”.

“La cuarta parte de su articulado se ocupa del reconocimiento de los derechos fundamentales, de las libertades públicas, de los derechos sociales, de la acción del Estado, de la proclamación de los principios rectores de la política social y económica y de un sistema exhaustivo de protección y garantía”, repasó el dirigente socialista; “es decir, de un sólido sistema de defensa y protección de los derechos y de la calidad democrática”.

Para Cuesta, “en los tiempos que corren, con más razón, es preciso poner en valor el avanzado modelo constitucional español con el reconocimiento de derechos fundamentales y de sus garantías, no solo de índole individual, sino también de derechos económicos y sociales que preservan el interés colectivo obligando a los poderes públicos a actuar en la economía y en los mercados”

Además, señaló, “la Constitución de 1978 significa la auténtica refundación del Estado español”, y en ella, “la idea integradora e incluyente de España resalta con fuerza”.

LA CONSTITUCIÓN, “MARCO IDÓNEO PARA EL DESARROLLO DE UNA ECONOMÍA MÁS EFICIENTE Y ESTABLE”

“Sólo la Constitución de 1978, representa la fase más brillante y el período más democrático y satisfactorio de nuestra larga trayectoria histórica”, dijo Cuesta, que añadió que “la Constitución es un marco idóneo para el desarrollo de una economía más eficiente y estable, abierta al resto del mundo, que ha favorecido la modernización y el crecimiento sin precedentes de nuestro país, hasta situarnos en el octavo puesto de la economía mundial, y en un papel muy importante como actor de protagonismo relevante en un mundo global”.

“En la Constitución de 1978 hubo un pacto en torno a un modelo económico-social claramente incompatible con el neoliberalismo de asalto”, afirmó, convencido de que “hoy podemos constatar que la fuerza de los hechos ha echado por tierra el paradigma económico del neoliberalismo, basado en la absoluta desregulación, el culto a la avaricia y a la especulación, y en la disminución o eliminación de lo público y de la política”, y por eso “es preciso reafirmar ahora más que nunca nuestro modelo constitucional”.

Al respecto, subrayó que “es preciso reafirmar nuestro compromiso con una Constitución que sitúa a la economía como una actividad dirigida al servicio del interés general, que no debe disociarse de la dignidad humana, la libertad, la solidaridad, la cohesión, la política social y la protección del medio ambiente”.

“NUESTRA CONSTITUCIÓN ES UNA CONSTITUCIÓN MODERNA”

“Nuestra Constitución es una Constitución moderna”, que “incorpora los derechos de nueva generación, del constitucionalismo más moderno, inspira, comparte y acoge en su seno los mismos valores y principios que el Tratado de Lisboa y la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, jurídicamente vinculan...