De la Vega afirma que el fallo ratifica "prácticamente en su totalidad" la validez del Estatut y supone "una derrota en toda regla" para el PP

Declaración íntegra de la vicepresidenta del Gobierno tras cononcerse la sentencia del TC sobre el Estatuto de Cataluña

Comparezco antes ustedes para hacer -en nombre del Gobierno- una primera valoración de la importante sentencia que en la tarde de hoy ha dado a conocer el Tribunal Constitucional, en torno al Estatuto de Cataluña.

El Tribunal Constitucional ha avalado hoy la constitucionalidad del Estatuto de Cataluña. Y lo ha hecho desde la absoluta legitimidad de la que goza el intérprete supremo de nuestra Carta Magna.

Con total independencia. Con absoluta libertad en sus tiempos. Con total libertad en su procedimiento. Como corresponde a nuestro Estado de Derecho.

El Gobierno siempre ha apelado a la responsabilidad y al respeto a los tiempos del alto tribunal. Sin presiones y sin injerencias. Porque somos conscientes de que los tiempos políticos no son los judiciales. Y porque toda sentencia del Tribunal Constitucional, siempre, siempre, es ajustada a Derecho. Esto es así, y así debe seguir siendo, porque esas son las reglas de juego de nuestra democracia. Y al Gobierno le corresponde defenderlas y salvaguardarlas.

El Gobierno siempre ha defendido la constitucionalidad del Estatuto catalán y su cuádruple legitimidad. Porque, primero, fue aprobado por el Parlamento Catalán. Segundo, recibió el aval de las Cortes Generales. Tercero, fue refrendando por los ciudadanos y ciudadanas de Cataluña.

Y cuarto, porque, pese a quienes aventuraban poco menos que la liquidación de nuestro modelo de Estado, el Estatuto se viene aplicando desde hace tres años y diez meses, con normalidad. Con total normalidad.

Hoy, casi cuatro años después de que el Partido Popular plantease, vía recurso, un veto a este texto, el Tribunal Constitucional ha avalado la constitucionalidad del Estatuto en su práctica totalidad. Porque las declaraciones de inconstitucionalidad que formula no afectan, en ningún caso, a las líneas maestras de profundización en el autogobierno de Cataluña. Porque de los 136 preceptos impugnados por el Partido Popular, sólo uno, insisto, uno, ha sido declarado inconstitucional. En el caso de otros 14, ha declarado inconstitucional alguna palabra o apartado, pero ha mantenido la constitucionalidad del resto.

Y en relación a otros 25 artículos, el Tribunal se pronuncia sobre su interpretación, declarándolos también plenamente constitucionales, atribuyéndoles un sentido acorde a la Constitución, tal y como hicieron la mayoría de los grupos parlamentarios que apoyaron el texto y que impugnó el Partido Popular.

El resultado final, es que de los 187 pronunciamientos de inconstitucionalidad que demandaba el Partido Popular, el Constitucional ha rechazado el 92 por ciento de sus peticiones.

Y es que con la sentencia, el Tribunal Constitucional deja claro que: Frente al derrumbamiento que el PP aventuraba a nuestro modelo de Estado, el Preámbulo de una ley no tiene efectos jurídicos. Por lo tanto, carece de eficacia jurídica interpretativa y no es contrario a la Constitución. En segundo lugar, que la regulación del Estatuto sobre los símbolos propios de Cataluña es conforme a la Constitución. Como lo, es en su conjunto, la regulación sobre el uso de las lenguas oficiales. También ha confirmado que los Estatutos pueden establecer un catálogo propio de derechos que vincula a los poderes públicos de la Comunidad Autónoma. Y que los derechos estatutarios no suponen una desigualdad entre los españoles, sino que son el legítimo resultado de nuestro modelo territorial.

La sentencia también declara la constitucionalidad de la regulación de las instituciones propias de Cataluña, de la Generalitat, objetando sólo aspectos puntu...