De la Vega considera que los obispos "han atacado" al Gobierno "faltando gravemente al respeto y a la verdad"

El PSOE acusa al PP de ser "coetáneo de Torquemada" y de pretender "convertir el pecado en delito" como "sueñan los cardenales"

La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, consideró hoy que una parte de la jerarquía eclesiástica "ha atacado" al Gobierno "faltando gravemente al respeto y a la verdad".



Durante el debate, al término de su intervención ante la Comisión Constitucional del Congreso para informar de las relaciones Iglesia-Estado, De la Vega aseveró que al Gobierno no le ha "molestado" que la Iglesia decidiera "ejercer su derecho a manifestarse" el pasado 30 de diciembre en la madrileña Plaza de Colón sino que durante ese acto "se faltara al respeto y a la verdad" ya que, según consideró, "no es cierto" que en España "se diluye la democracia, se ataca a la familia o se vulneran los Derechos Humanos".



Sin embargo, añadió que lo "más preocupante no ha sido el ataque al Gobierno" sino que "muchos españoles, que no comparten el modelo de sociedad que se propugnó en ese acto, se hubieran podido sentir afectados en su dignidad como ciudadanos". "Independientemente como vivan o hayan elegido vivir cada uno de ellos cuenta, y cuenta por igual, y nadie puede considerarlos como una realidad que deba ser corregida", aseveró.



En la misma línea, aseguró que el Gobierno "no ha confrontado ni confrontará" con la Iglesia Católica y que la polémica generada tras la manifestación "no ha sido generada por el Gobierno", "no tiene connotación electoral","ni es la expresión del trabajo llevado adelante durante toda la legislatura".



Ante las críticas del grupo parlamentario IU-ICV sobre la "política de concesiones a la Iglesia" del Gobierno del presidente José Luis Rodríguez Zapatero, la vicepresidenta aseguró que en España ésta "no tiene más privilegios que la que tiene en otros países europeos".



Además, recordó que el Gobierno "no ha cedido ni ha renunciado" a sus objetivos en materia de Educación pese a los desacuerdos con la Conferencia Episcopal. Al respecto, también reconoció que "el diálogo" ha sido "más fácil con un sector del Episcopado que con otro" que "sintoniza mejor con el PP".



Por último, la vicepresidenta dejó claro que el Gobierno "no va a llamar a consultas" al embajador de España ante la Santa Sede, Francisco Vázquez, ni "revisará los acuerdos y normas" en vigor que regulan las relaciones con la Iglesia Católica.



"EL PECADO EN DELITO"



Por su parte, en su turno de debate, el diputado socialista José Andrés Torres Mora acusó a los populares de ser "coetáneos de Torquemada" y de "ocultar su intención de pretender llevar a cabo el sueño de los cardenales de convertir el pecado en delito". "¿Por qué no dicen que van a derogar la ley de 'divorcio exprés' o la de matrimonio homosexual?", afirmó.



Y es que, según aseveró, los populares representan "el brazo político del sector más fundamentalista del Episcopado" y se someten a él "por debilidad". "Qué pena que no se sometieran cuando la Iglesia les dijo que no participaran en la guerra de Irak. Ustedes que hablan de pelea, eso sí que fue una buena pelea", indicó.



Asimismo, negó que el Gobierno llevara a cabo una política de concesión con la Iglesia. "*Haber tratado a la I...