De la Vega replica al PP que con los "servidores públicos" no se puede justificar "ni un traje ni medio traje"

Afirma que el PP se ha quedado "sin clavos a los que aferrarse" al comparar los trajes de Camps con las anchoas de Revilla

La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, criticó hoy que el PP intente "minimizar", a su juicio, algo "tan serio" como es el presunto cohecho atribuido al presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, en la trama 'G~rtel' y sentenció que al hablar de "servidores públicos" no se puede justificar "ni un traje ni medio traje".

En una entrevista en la Cadena Ser recogida por Europa Press, De la Vega, denunció la "estrategia" que, en su opinión, está siguiendo el principal partido de la oposición frente al caso de presunta corrupción que salpica a algunos de sus miembros. Para la vicepresidenta, en primer lugar los 'populares' optaron por "desautorizar" a la Justicia, en concreto al magistrado que inició las investigaciones Baltasar Garzón, para después utilizar "la técnica del ventilador" y "tratar de emborronarlo todo".

En este sentido, apuntó que desde el Partido Popular también se ha apostado por la "técnica del calamar", a través de la cual ha intentado "lanzar tinta para que todo quede en una nebulosa". En este sentido, afeó a los 'populares' que "descalifiquen y exijan" a los demás "lo que son incapaces de exigir en su casa". "Para dar lecciones antes que dar ejemplo", remachó.

DECLARACIONES "INADMISIBLES"

Ahora, prosiguió De la Vega, el PP "ha impuesto una especie de manto de silencio" que viene acompañado de declaraciones "inauditas" como son, dijo, las emitidas ayer por el presidente de la Generalitat y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá. En esta línea, tachó de "irrespetuosas" las explicaciones de ambos dirigentes y destacó que a los responsables políticos hay que exigirles "responsabilidad y decoro". "Han sido declaraciones inauditas, inadmisibles y que ponen de manifiesto una falta de respeto a los ciudadanos", sentenció.

"Querer minimizar un hecho tan serio no parece razonable", subrayó De la Vega, quien afirmó que no es una cuestión de "cuantía" ni de "tres o cuatro trajes". "Estamos hablando de servidores públicos. Ni un traje ni medio traje. La ética y la estética no se mide en términos cuantitativos, no son cuantificables", indicó.

Tras reconocer que no ha hablado con Camps desde hace "mucho tiempo", De la Vega criticó que Barberá haya justificado los regalos que habría recibido el presidente de la Generalitat alegando las "cajas de anchoas" con las que Miguel Angel Revilla, presidente de Cantabria, obsequió al jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero. "No sé si se le han acabado los clavos a los que aferrarse", recalcó para decir que la alcaldesa "traspasó los límites de la corrección al atacar incluso las relaciones entre las

Administraciones en un acto de deslealtad institucional".

"No me parece en absoluto razonable. A veces nos quejamos de que los ciudadanos tengan una mala opinión de los políticos. No todo vale ni todos somos iguales", zanjó la vicepresidenta primera del Gobierno.