"Dos formas de entender nuestro país"

La secretaria de Organización escribe sobre los Presupuestos Generales y acusa al PP de no presentar alternativas

Cada partido político afronta la realidad de una u otra forma de acuerdo con sus principios y valores, con su forma de entender el mundo. Sin embargo, tengo la sensación de que hay quien lo ha podido olvidar en el último año, por supuesto, no de forma bienintencionada.

Los principios y valores de los socialistas son los mismos, estemos en tiempos de bonanza o recesión, estemos en el Gobierno o en la oposición, gobernemos en una u otra comunidad, defendamos nuestras ideas aquí, en el Parlamento Europeo o en el G-20. ¿Quién se siente sorprendido entonces porque defendamos una política de inversión que mantenga y contribuya a mejorar la protección social que hemos conseguido en este país?, ¿quién se siente sorprendido porque defendamos el derecho de las personas más vulnerables de nuestra sociedad?

Los que hoy se sorprenden de que el Gobierno mantenga las políticas de inversión y gasto en prestaciones sociales no son, en ningún caso, los parados que han dejado de percibir la prestación por desempleo, las personas mayores que, a pesar de la crisis, necesitan seguir manteniendo sus cuidados, los padres y madres que ante la llegada de un nuevo hijo necesitan una plaza de educación infantil. Los que se sorprenden hoy son los que nunca necesitaron a su lado al Gobierno. Son los que siempre defendieron una supuesta libertad de mercados, los que exigían que los estados se mantuvieran al margen de la economía, que no intervinieran en un sistema poco reglado y sin mecanismos de transparencia, eso sí, hasta que sus negocios se pusieron en riesgo y pidieron al Estado que interviniera más que nunca. Los que se beneficiaron de un modelo económico que ha quebrado y que nos ha hecho a todos y todas partícipes de sus consecuencias.

Afrontamos un momento difícil, pero depende de cómo lo hagamos, estaremos preparando mejor o peor nuestro futuro. Los socialistas entendemos que debemos salir de esta crisis reforzados, tanto en el plano social como económico. Es decir, sin abandonar a nadie a su suerte, poniendo todos los medios para que los ciudadanos no pierdan oportunidades y mantengan la capacidad para gobernar sus futuros individuales. Salir reforzados supone, además, poner nuevas bases de desarrollo y apostar por un nuevo modelo económico a largo plazo que prime la sostenibilidad, la justicia, la transparencia y, sobre todo, la eficacia.

Esta es una receta compartida por la mayoría de países de nuestro entorno, una solución acordada y consensuada en diferentes cumbres internacionales, como es el caso del G-20. Un espacio en el que España ha podido, por primera vez, hacer un diagnóstico de la situación económica que atravesamos, exponer cuáles eran nuestras propuestas para salir de la crisis cuanto antes y de la forma más productiva, contribuir a crear un nuevo orden que, de manera conjunta, nos ayude a crear el futuro que queremos.

Pero hablamos de nuestro país. Los presupuestos generales del Estado para el año 2010 marcan la pauta hacia la recuperación, un objetivo en el que intentaremos contar con el máximo consenso, a pesar de que el Partido Popular esté empeñado en denostar los presupuestos. No plantean ni una sola alternativa a aquello que no les gusta, simplemente lo adjetivan o, lo que es peor, dicen una cosa en el Congreso y hacen otra allí donde gobiernan, como en la ciudad de Madrid, con la nueva tasa de basuras, o en Valencia, con un IBI desorbitado.

Sin embargo, no hablan de la coyuntura que ha propiciado el capítulo de ingresos que ha presentado el Gobierno. Y, por supuesto, no hablan del gasto, de la herramienta que nos permite ejercer justicia...