El Banco de España asegura que "no hay nada que ponga en riesgo" los ahorros de los españoles

Fernández Ordóñez llama a la calma y reitera que el sistema financiero español está "bien gestionado, regulado y supervisado"

El gobernador del Banco de España, Miguel Angel Fernández Ordóñez, aseguro hoy en el Congreso de los Diputados que "en estos momentos no hay nada que ponga en riesgo los ahorros de los depositantes españoles".

Durante su comparecencia en la Comisión de Presupuestos del Congreso, Fernández Ordóñez hizo un llamamiento a la calma al reiterar su confianza en el sistema financiero español, porque esta "bien gestionado, regulado y supervisado", e insistió en que las entidades españolas han demostrado una mayor capacidad de resistencia que las de otros muchos países.

Fernández Ordóñez recalcó que las entidades españoles no han estado involucradas ni en la generación, ni en la comercialización, ni en la adquisición de productos financieros tóxicos, que, según indicó, tanto daño están inflingiendo al sistema financiero internacional.

"Sus niveles de eficiencia, de rentabilidad y de solvencia les han colocado en una posición de relativa fortaleza para hacer frente a esta crisis", añadió.

No obstante, el gobernador del Banco de España reconoció que la crisis financiera internacional introduce una "gran incertidumbre sobre las perspectivas de crecimiento de la economía española", porque está alterando profundamente algunas de las coordenadas fundamentales que han servido de referencia para el desarrollo financiero mundial en las ultimas décadas.

"Una economía como la española, que ha estado financiando fuera de sus fronteras un porcentaje importante de su gasto, difícilmente podrá aislarse de las consecuencias de cambio de tanto calado", añadió.

En este sentido, Fernández Ordóñez también consideró que no es sensato esperar que una vez normalizada la situación de los mercados financieros vayan a reproducirse "sin más" las condiciones de financiación internacional que existían hasta el verano de 2007, y que hoy nadie duda en calificar como "excesivamente laxas".

Asimismo, el gobernador del Banco de España indicó que se ha producido una restricción de los flujos de crédito, cuyos efectos "deberán dejarse sentir igualmente sobre las empresas y familias".

Por último, advirtió de que las intervenciones aprobadas por lo distintos gobiernos para corregir los grandes desequilibrios han abierto un "necesario periodo de reflexión" sobre el papel de las utoridades económicas en el desarrollo y supervisión de los mercados financieros.