El Gobierno acomete la mayor reforma penal en trece años para evitar la impunidad

Incluye una mayor protección a las víctimas, con especial atención a menores que sufren abusos sexuales y víctimas del terrorismo_x000D_

El Gobierno, con la aprobación este viernes del anteproyecto de reforma del Código Penal, abre el camino a la modificación penal más ambiciosa desde la acometida en 1995, con el principal objetivo de no dejar "resquicios a la impunidad", en palabras de la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega.

Medidas como la libertad vigilada de hasta 20 años para violadores, pederastas y terroristas reincidentes, o la no prescripción de los delitos de terrorismo lanzan ese mensaje claro a los violentos, según ha dicho De la Vega en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

A este mensaje De la Vega añade el que recibe la sociedad: la reforma aporta "tranquilidad y seguridad para los ciudadanos, que estarán más protegidos frente a quienes han quebrantado la ley", ha subrayado la vicepresidenta.

El ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, se ha mostrado convencido de que las medidas que se introducen en esta reforma, como la libertad vigilada, pasarán "el filtro constitucional".

Asimismo, ha asegurado que las posibles limitaciones o restricciones de libertad se contemplan sólo para los delitos más graves con "mal pronostico", y su finalidad es la "reinserción paulatina".

Bermejo ha reconocido que esta reforma responde a una demanda social ante recientes casos de agresión sexual y ha recordado el compromiso personal del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tras la conmoción que provocó la muerte de la niña de Huelva Mari Luz Cortés.

Los ejes de la reforma, según el ministro, son la mayor protección a las víctimas, con especial atención a los menores que sufren abusos sexuales y las víctimas del terrorismo, mayor seguridad jurídica, como la que aporta la "imprescriptibilidad" de los delitos de terrorismo, y una mayor seguridad frente al crimen organizado.

En este sentido, el titular de Justicia ha destacado la novedad que supone que con el nuevo Código Penal las personas jurídicas podrán responder penalmente, rompiendo así "viejos dogmas del derecho penal" según los cuales sólo las personas físicas delinquen.

Fernández Bermejo defiende esta nueva regulación de la responsabilidad penal de las personas jurídicas como la respuesta adecuada a las nuevas formas de delincuencia aparecidas en el mundo globalizado.