El Grupo Parlamentario Socialista ha presentado más de 700 enmiendas al Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2012

Eliminan la "amnistía fiscal" y anulan la subida de impuestos a través del IRPF que plantea el Gobierno y se sustituye por un Impuesto de Grandes Fortunas y la reforma del actual Impuesto de Sociedades

Es posible otra política de ingresos y de gastos. Esta es la alternativa que reflejan las alrededor de 700 enmiendas que presenta el Grupo Parlamentario Socialista a los Presupuestos de este año. Unos presupuestos, que, tal y como están diseñados en el Proyecto de Ley, ahondarán la recesión de la economía española y agravarán la destrucción de empleo, a la vez que laminan los pilares del Estado del Bienestar porque su única fijación es alcanzar el déficit público por la vía de los recortes, que desprotejen a las clases medias y bajas.

Las 700 enmiendas que plantean los socialistas, por tanto, están orientadas a mantener las políticas sociales y a que el modelo de crecimiento tenga como pilares la competitividad y la productividad por la vía de la I+D+I, que son los únicos caminos para consolidar una base sólida para el crecimiento y el empleo. Por el contrario, el Presupuesto presentado por el Gobierno plantea un ajuste extremo, que, ya en plena recesión de nuestra economía, es un grave error por los gastos y las fuentes de ingresos tributarios que contienen.

Cambio de rumbo en la política de ingresos

Las previsiones y las medidas que plantean los Presupuestos del Gobierno son poco creíbles e injustas. Por esta razón, hay una serie de enmiendas que suponen la anulación de la subida del IRPF, que castiga la capacidad adquisitiva de las familias, al recaer sobre las rentas del trabajo, lo que no traerá otra cosa que la caída del consumo privado, con lo que se agravará la recesión y la destrucción de empleo. Igualmente, el Grupo Socialista fulmina la “amnistía fiscal” que, además de injusta, es inconstitucional.

Las alternativas de los socialistas son un Impuesto de Grandes Fortunas y la modificación del actual Impuesto de Sociedades.

El Impuesto de Grandes Fortunas gravará la capacidad económica derivada de la riqueza, independientemente de dónde esté invertida –Sicav, sociedades patrimoniales, etc.- de acuerdo con una serie de criterios, aunque incluye mínimos exentos en las cuantías necesarias para excluir a los contribuyentes con un patrimonio medio, así como la titularidad de la vivienda habitual hasta el valor máximo que se determine. La previsión es que este nuevo impuesto recaude 3.500 millones de euros. De ellos, el 50% irá a las Comunidades Autónomas, y el 75% de la cantidad trasferida se destinará a financiar la sanidad, educación y servicios esenciales públicos.

La revisión del actual Impuesto de Sociedades, que plantea otra enmienda, prevé unos ingresos de 6.000 millones de euros. Se establece un tipo con carácter estructural, no meramente temporal y transitorio y trata de garantizar que se pueda implantar un mínimo fiscal para que todas las sociedades paguen tipos similares y reestructurar las deducciones, que hacen que haya un trato muy diferenciado entre pymes --que pueden acogerse a menos deducciones-- y grandes empresas, generando fuerte desigualdad. Esta tributación es homologable a la que existe en Alemania, Italia y Estados Unidos.

Recuperación de las partidas para I+D+I y otros gastos sociales

Los socialistas enmiendan profundamente el capítulo de gastos, ya que uno de los recortes más abruptos que plantean los Presupuestos golpea directamente un factor determinante para el crecimiento y la competitividad: la inversión en I+D+I.

En este capítulo, las enmiendas del Grupo Socialista proponen una dotación de 600 millones de euros.

Respecto a la sanidad y la educació...