El PP se niega a incrementar un 1% el Salario Mínimo Interprofesional en contra de todos los grupos parlamentarios

El ponente socialista afirma que la decisión del Gobierno actual de congelar el SMI para 2012 es discutible, tanto social como económicamente_x000D_ _x000D_ _x000D_

El PP se ha negado esta mañana a incrementar un 1% el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en contra de todos los grupos parlamentarios que han dado su respaldo a la propuesta de los socialistas, en la Comisión de Empleo y Seguridad Social.

 

Según Jesús Caldera, ponente de esta iniciativa que pide incrementar el SMI para el año 2012 en la cuantía del 1%, el representante del PP ha hablado de esta petición de incrementar el SMI en un momento de recesión económica y ha cuantificado en 20 millones de euros el coste para el sistema público de la medida. “La cuantificación puede decirse que es una auténtica miseria y el PP, sin embargo, rechaza ese incremento para los que verdaderamente lo están pasando mal”, ha añadido el diputado socialista.

 

La propuesta del Grupo Socialista reclama aplicar, también, una revisión semestral del SMI, en el caso de que no se cumplan las previsiones del índice de precios, según lo establecido en el Estatuto de los Trabajadores.

 

El ponente socialista se ha referido a que tanto la Constitución como el Estatuto de los Trabajadores establecen que corresponde al Gobierno determinar anualmente el SMI. “Hasta junio de 2004, al SMI le concedían un doble efecto: el directo o el estrictamente laboral de servir de suelo o garantía salarial mínima de los trabajadores y el indirecto sobre muy diversas normas legales que permitían acceso a beneficios, en los ámbitos educativos, procesal, vivienda y referencia para determinadas prestaciones sociales”.

 

El Real Decreto-ley 3/2004 racionalizó el SMI y de ese modo se pudo acometer su subida continuada, que había perdido poder adquisitivo desde los años 1996 a 2004 del orden del 6,6%. “Ese Real Decreto-ley procedió a actualizar de golpe el SMI y se desarrolló después una estrategia continuada de subidas por encima de la inflación real que situarían el SMI en 600 euros en 2008”, ha señalado Caldera.

 

“El actual Gobierno ha decidido congelar el SMI para 2012 y es una decisión discutible social y económicamente. Más aún cuando hemos conocido el acuerdo entre los interlocutores sociales para la negociación colectiva entre los años 2012 y 2014, por el que tanto las empresas como los representantes de los trabajadores acuerdan aplicar incrementos salariales durante todos esos años”, ha dicho. “Esto no ocurrirá para quienes perciben el SMI. De ahí que la decisión del Gobierno no se corresponda con elementales criterios de justicia social”.

 

Por último se ha referido a que se debe añadir el perjuicio para el sistema de Seguridad Social, dado que las bases mínimas de cotización se encuentran vinculadas al SMI y ello perjudicará los ingresos del sistema en un efecto cascada ascendente que será lesivo para los intereses generales.