El PP vota en contra de la Unión Social propuesta por el PSOE en el Congreso

Juan Moscoso del Prado destaca que la iniciativa socialista contenía propuestas "concretas, objetivas y claras" para construir una Unión Social en Europa

El PP ha rechazado esta tarde con su mayoría absoluta la proposición no de ley del Grupo Socialista en defensa de la Unión Social en el marco de la Unión Europea. El portavoz de la Comisión mixta de la UE, Juan Moscoso del Prado, ha defendido la propuesta socialista, que llevaba una batería de propuestas concretas, objetivas y claras para construir una Unión Social en Europa, que complemente la Unión Económica, la Unión Bancaria, la Unión Monetaria y la Unión Política”. En este sentido, Moscoso del Prado ha afirmado que “la combinación de crisis económica y de medidas económicas equivocadas está provocando una gran crisis social en Europa y en España, y que “la austeridad está provocando una crisis social”. Por todo ello, “necesitamos un cambio radical en las políticas que ha llevado la Unión Europea en materia social”, y por este motivo se ha presentado la iniciativa.

El portavoz socialista ha explicado que la Unión Social en el marco de la Unión Europea debe contemplar medidas como fijar niveles vinculantes objetivos de empleo y desempleo, que tengan en cuenta la situación de partida y los ciclos económicos de los países y que se revisen periódicamente. En materia educativa, la pnl socialista pedía el aumento de las inversiones, como mínimo, el 6% de su PIB nacional en el año 2020 y reducir el abandono escolar al 10%. En innovación, la propuesta del Grupo Socialista incluía la inversión de al menos el 3% de los presupuestos nacionales en investigación y desarrollo.

La iniciativa socialista proponía también medidas contra la exclusión social y un catálogo de derechos sociales y económicos: un "suelo de protección social"; un salario mínimo interprofesional para todos los países de la Unión que garantice la satisfacción de las necesidades básicas de los ciudadanos; la defensa de la igualdad efectiva entre hombres y mujeres; unas pensiones públicas mínimas garantizadas en todos los países de la Unión; una renta mínima de inserción por familia; el crecimiento de los salarios en los países donde han crecido menos que la productividad y la inflación; la progresiva armonización de las reglas del mercado de trabajo necesarias para culminar el mercado interior; la portabilidad de los derechos sociales, y la concreción de un espacio europeo para el diálogo social.

Moscoso del Prado ha defendido en su intervención la elaboración de normas sociales comunes, sin necesidad de modificar los tratados constitutivos, que supongan un mínimo común denominador aplicable en todos los Estados miembros; un Programa de Empleo e inversión social, porque “las actuales normas de la UE deben ser revisadas para asegurarse de que la aplicación de las reglas del déficit europeo no dé lugar a recortes desproporcionados en las políticas y programas sociales y de empleo”. Por último, un diálogo social europeo reforzado, constando la necesidad, para una Unión verdaderamente social, de reforzar el papel de los interlocutores sociales europeos y de la sociedad civil en la elaboración de las políticas europeas.