El PSOE asegura que no será cómplice del desmantelamiento del sistema público de salud y de que se castigue a los pensionistas

Trinidad Jiménez rechaza frontalmente el copago farmacéutico y asegura que es una medida "injusta, ineficiente e improvisada"_x000D_ _x000D_ _x000D_

La Secretaria de Política Social del PSOE, Trinidad Jiménez, subrayó hoy el rechazo frontal del PSOE al copago farmacéutico anunciado hoy por el Gobierno, ya que es una medida que busca “desmantelar el sistema público de salud, modificando el modelo de acceso a los fármacos que teníamos consolidado” y es “injusta”, porque “castiga especialmente a los sectores más vulnerables, es decir, a los pensionistas”.

 

Durante una rueda de prensa en Ferraz, Jiménez denunció que las medidas de recorte en sanidad anunciadas hoy por el Gobierno de Rajoy “suponen un cambio de nuestro modelo actual del Sistema Nacional de Salud”. Así, remarcó que “hasta ahora nunca los pensionistas habían pagado los medicamentos en el sistema público de salud y a partir de ahora los pensionistas tendrán que pagarlos”

 

“Los socialistas no vamos permitir que el PP utilice la cortada de la crisis económica para cambiar el modelo del sistema nacional de salud”, “ni vamos a ser cómplices en ningún caso del desmantelamiento del sistema de la sanidad pública”, advirtió.

 

Asimismo, Jiménez denunció que el Gobierno haya presentado estas medidas “sin una memoria económica, con lo cual no sabemos exactamente qué ahorro van a suponer para la sanidad pública”. Recordó que el Ministerio de Sanidad habla de un ahorro estimado de 3.000 millones de euros con el copago farmacéutico, pero avanzó que el PSOE estima que el ahorro que se puede conseguir es “como mucho” de 1.000 millones de euros”. “Si de lo que se trata es de ahorrar en torno a 7.000 millones de euros, que nos explique la ministra de dónde se van a ahorrar esos 7.000 millones”, preguntó la dirigente socialista.

Por lo tanto, para el PSOE el copago farmacéutico es una medida “injusta, ineficiente, porque supone un ahorro muy pequeño, y además es improvisada, ya que no está teniendo en cuenta el importante coste administrativo que supone su puesta en marcha”. En este sentido, Jiménez apuntó que se tienen que cruzar datos con la Agencia Tributaria, se tienen que hacer nuevas tarjeta sanitaria, y se tendrá que habilitar mediante una ley a otras administraciones para que puedan utilizar datos fiscales.

 

Trinidad Jiménez aseguró que el PSOE está dispuesto a hablar con el Gobierno y “tratar todo aquello que nos permita bajar el coste de la sanidad, trabajar para ver de qué manera podemos hacer mas eficiente el sistema”, y recordó que los socialistas proponen para financiar la Sanidad, entre otras medidas, subir los impuestos a las rentas más altas, un nuevo impuesto al alcohol de alta graduación y al tabaco, o la subasta de medicamentos.

 

Respecto a las medidas para acabar con el turismo sanitario, Jiménez recordó a la ministra Mato que todos los gobiernos extranjeros pagan una cantidad por cada persona que vive empadronada en España y que si los extranjeros van al hospital la factura se envía al país de origen. Además, recordó que en junio de 2010, siendo ella ministra de Sanidad, se aprobó la Directiva Transfronteriza de Servicios y se acordó que cuando un ciudadano extranjero, residiendo legalmente en España, se traslada a su país de origen el encargado de pagar por el tratamiento es su propio país. “Ahora la Ministra dice que va a arreglar ese problema. Pues bien, ya lo arreglamos en el Gobierno socialista”, concluyó.