El PSOE asegura que su propuesta para los debates es la única que no excluye a nadie

Los socialistas siguen defendiendo una señal única y gratuita para todas las cadenas

El PSOE ha afeado hoy la posición numantina en la que quiere instalarse el PP, porque el único argumento que esgrimen sus dirigentes para defender los debates Zapatero-Rajoy es volver al pasado. “Así es como se ha hecho siempre”, ha dicho hoy su secretario de Comunicación, Gabriel Elorriaga, para quien “estos duelos siempre se han hecho en las privadas”.

De nuevo, el Partido Popular mira hacia atrás y se escuda en la presunta costumbre que presuntamente se estableció en 1993 con los debates entre González y Aznar. Aquí no hay ningún compromiso establecido ni una fórmula consuetudinaria. Lo que hay es un partido que vuelve a denostar a la televisión pública por encima de todo y que no se ha dado cuenta de que el panorama audiovisual en España ya no es el de 1993.

Ahora, en España hay más televisiones analógicas, más televisiones digitales, más canales a través de la TDT y más formas de comunicación audiovisual a través de la Red. En este país, lamentablemente, lo único que no ha cambiado es la actitud del Partido Popular que sigue buscando excusas desesperadamente para huir del cara a cara. El PP tiene miedo a que los españoles comparen en directo y simultáneamente en todas las televisiones a su candidato, Rajoy, con el presidente del gobierno Jose Luis Rodríguez Zapatero.

Por lo tanto, la propuesta que mantiene el PP es claramente excluyente. Excluye a la pública, pero también excluye a otras televisiones privadas. La fórmula que defiende el PSOE –la de una señal única y gratuíta para todas las cadenas- no excluye a nadie. Ni a las privadas, ni a las públicas.

Pero es que la posición del PP revela algo más. Revela su absoluta falta de respeto hacia los ciudadanos, que serían los grandes beneficiados con la fórmula de debates que plantea el PSOE. En el fondo, el planteamiento del PP no hace sino burlar el derecho de los ciudadanos a acceder a los debates de forma masiva y universal. De hecho, que la pública ofrezca la señal institucional y de forma neutral es la única manera que garantiza ver los debates a los españoles que residen en el exterior.

El PSOE no entiende por qué los populares rechazan por norma que los debates los realice la televisión pública, cuyo objetivo es velar por el interés general. Es curioso cuando, en relación con 1993, también ha cambiado la pública. Tánto que ahora es el Parlamento, y no el Gobierno de turno, quien elige a su director general.



(Nota de prensa difundida el 4 de febrero de 2008)