El PSOE denuncia que el PP quiera convertir a las diputaciones en "los hombres de negro de Rajoy", para eliminar los servicios públicos municipales

Critica que el anteproyecto permita la intervención de los ayuntamientos a través de las diputaciones, a las que otorga un papel fiscalizador y privatizador, muy alejado de la labor de colaboración y cooperación que tenían encomendada

Los presidentes de Diputación del PSOE y los portavoces socialistas en diputaciones provinciales se han reunido esta mañana con Gaspar Zarrías, responsable de Ciudades y Política Municipal del partido, para poner en común las posiciones en torno a la propuesta de reforma local realizada por el gobierno y analizar sus implicaciones en el ámbito de trabajo de las diputaciones, cabildos y consells de nuestro país.

En la reunión, los socialistas han concluido que “la reforma constituye un atentado al municipalismo y un cambio de modelo radical que supondrá, especialmente en las zonas rurales, una involución en la vertebración territorial y un riesgo más de fractura social entre la inmensa mayoría de los españoles que viven en los pequeños municipios y aquellos de las zonas urbanas que tienen un acceso más directos a los servicios públicos y a las infraestructuras sociales, educativas y sanitarias”.

“Frente al argumento de la derecha de que la reforma supondrá el fortalecimiento de las diputaciones provinciales”, los socialistas consideran que “el papel que les atribuye la propuesta local desborda su función, ya que éstas nacieron como órganos colaboradores y cooperadores en la defensa de la gestión de los ayuntamientos y el gobierno quiere convertirlas ahora en las responsables del tutelaje financiero y de los servicios públicos de los ayuntamientos”. En definitiva, “el PP quiere convertir a las diputaciones en los hombres de negro del Gobierno de Rajoy”.

Para el PSOE, “el anteproyecto del Gobierno vacía de competencias a los municipios de menos de 20.000 habitantes e interviene los de menos de 5.000 habitantes, mediante mecanismos de control financieros que acabarán con la capacidad de los ayuntamientos para gestionar la solución de los problemas de los ciudadanos y, con ello, con los derechos que durante más de treinta años de ayuntamientos democráticos nuestra sociedad ha ido consolidando”.

Los socialistas consideran que “los ayuntamientos pequeños están recibiendo un ataque frontal en un momento de crisis económica en que el mundo rural debiera convertirse en una oportunidad de crecimiento sostenible y en el que la cohesión social continuara siendo una garantía independientemente del lugar de residencia. Por el contrario –advierten- la reforma acelerará el proceso de despoblamiento que ya están sufriendo muchas zonas rurales de España”.

Además, han alertado de “la posible inconstitucionalidad de la reforma al vulnerar el artículo 140 de la Constitución, que dice que el gobierno y la administración de los municipios corresponden a sus respectivos ayuntamientos”. La reforma establece que no podrán prestar los servicios si no cumplen los estándares de costes (estándares que no están fijados en el anteproyecto), y que dichos servicios pasarán a la Diputación correspondiente que, a su vez, podrán fijar los precios, la recaudación, la forma de gestión y, por lo tanto, la privatización. “¿Cómo se va a producir el traspaso de servicios?, ¿qué ocurrirá con los puestos de trabajo que sostienen esos servicios?”, se han preguntado los socialistas, para quienes “las diputaciones se convertirán así en ejecutores de ERES municipales”.

Los asistentes a la reunión han denunciado esta “reforma impuesta” que “no cuenta con ningún consenso, ni en el seno de la FEMP, ni del resto de grupos parlamentarios” y han hecho un “llamamiento a asociacio...