El PSOE emplaza al Gobierno a exigir en el ECOFIN del próximo martes la entrada en vigor del impuesto sobre las transacciones financieras en su versión más ambiciosa

Manuel de la Rocha Vázquez considera que el Ejecutivo de Rajoy "está faltando" al compromiso alcanzado en la reunión de mayo y "solo quiere gravar las acciones" alineándose con los bancos

El secretario de Economía, Manuel de la Rocha Vázquez, ha emplazado al Gobierno a que cumpla con los compromisos y defienda la entrada en vigor inmediata “de un impuesto sobre las transacciones financieras (ITF) más ambicioso, es decir de base amplia”, con motivo de la reunión el próximo 9 de diciembre de la reunión del ECOFIN. Este nuevo impuesto debería gravar un amplio paquete de productos financieros incluyendo todos los productos derivados.

De la Rocha ha subrayado que “se trata de la última oportunidad que hay antes de que se termine el año para que se alcance un acuerdo sobre el ITF, tal y como habían acordado los ministros de Economía en el ECOFIN de mayo”.

De la Rocha Vázquez ha señalado que “estamos un momento crítico en las negociaciones sobre el Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF) y todo podría perderse si no hay mayor voluntad y valentía política”. Según lo acordado por 11 países de la UE, incluido España, en el ECOFIN de mayo de este año, “antes de que termine 2014 se debe alcanzar un acuerdo sobre el ITF que incluya acciones y algunos productos derivados. Sin embargo, las negociaciones se encuentran bloqueadas y España, junto con Francia e Italia, se ha puesto al lado de los bancos en las negociaciones y están dispuestos a dejar de ingresar 30.000 millones de euros anuales”, explica el dirigente socialista.

Para el responsable de Economía de la Ejecutiva Federal, el Gobierno español “está faltando al compromiso alcanzado en mayo, y en lugar de un impuesto de base amplia sólo quiere gravar las acciones. Con esta posición el Gobierno español se mantiene del lado de los bancos, estando dispuesto a dejar de ingresar hasta 4.000 millones de euros al año. Asimismo, esto refleja que países como España no quieren cumplir con el acuerdo alcanzado de incluir en una primera fase tanto acciones como productos derivados, lo que permitiría que el ITF fuera una herramienta real de regularización del sector financiero. El impuesto oscilaría entre el 0,1-0,01%, muy por debajo de la media europea de los impuestos que gravan a otros sectores de nuestra economía”.

Las transacciones que, para el PSOE, deberían estar sujetas a este impuesto “son precisamente las más especulativas y no existe ningún impedimento técnico para que sean gravadas, sino una falta de voluntad política. En este sentido el Partido Socialista se alinea con las posiciones defendidas por buena parte de la sociedad civil europea”.

“Un ITF que incluyera el mayor número posible de los productos financieros serviría no solo de mecanismo que desincentive la especulación financiera que tan violentamente ha afectado a nuestro país, sino que se convertiría en una herramienta de recaudación que permitiría luchar contra la pobreza dentro y fuera de nuestro país a través de la financiación de bienes públicos globales como la salud, la educación y la lucha contra el cambio climático”, remarca De la Rocha Vázquez.

Durante el ECOFIN del pasado mes de noviembre Austria presentó una propuesta alternativa que parece haber tenido una amplia aceptación entre los países. La propuesta apunta a volver a gravar todos los productos financieros, acciones, bonos y derivados, con una tasa menor de lo propuesto hasta el momento.