El PSOE espera que España continúe liderando la lucha contra la pena de muerte

Declaracioes de la Vicesecretaria General y responsable de política internacional del PSOE, Elena Valenciano

Con motivo de la celebración de la décima edición del Día Mundial contra la pena de muerte, la Vicesecretaria General y responsable de política internacional del PSOE, Elena Valenciano, ha valorado positivamente los avances conseguidos en esta década y ha deseado que España siga siendo un agente activo en favor de una moratoria de la pena capital en todo el mundo.

“España viene jugando en los últimos años un papel muy destacado en el seno de la comunidad internacional para erradicar esta práctica inhumana, indigna e ineficaz”, ha declarado Valenciano, recordando el esfuerzo de los gobiernos de Rodríguez Zapatero y la creación, a iniciativa del ex Presidente, de la Comisión Internacional contra la Pena de Muerte. “España debe continuar con ese legado de liderazgo y reforzar el papel de nuestro país y de la Unión Europea en este objetivo principal de nuestra política de Derechos Humanos”.

“Diez años después del primer Día contra la pena de muerte, el balance es positivo”, ha destacado la dirigente socialista, “pero también ha habido retrocesos en casos concretos y queda un arduo camino hasta conseguir una moratoria en todo el mundo” ha advertido Valenciano, en referencia a países de enorme peso en la comunidad internacional, como EEUU o China, que aún mantienen esta práctica, y regiones como Oriente Medio donde las ejecuciones han aumentado un 50% desde 2010 por los casos de Irak, Arabia Saudí, Yemen y especialmente Irán.

Valenciano ha reafirmado una vez más el compromiso del PSOE con la abolición de la pena capital en todo el mundo como un objetivo permanente de la política exterior de los socialistas.

Hoy más de dos tercios de los 198 países del mundo en todas las regiones rechazan la pena capital. Según datos de Amnistía Internacional, en 2012 sólo 21 llevaron a cabo ejecuciones. En 2011, 18750 personas fueron condenadas a muerte en todo el mundo, y 676 personas fueron ejecutadas, excluidos los datos de China.