El PSOE expresa su consternación por el naufragio de una embarcación con 700 inmigrantes a bordo

Eva Matarín insta al Gobierno a que tome la iniciativa y lidere la puesta en marcha de una política europea de inmigración que dé una respuesta integral a una realidad que se está cobrando vidas

La secretaria de Inmigración, Eva Matarín, desea trasladar, en nombre del Partido Socialista, su solidaridad con los familiares de las víctimas del naufragio que esta madrugada se ha producido cerca de la isla de Lampedusa. Unas familias  “que se han quedado en su país esperando recibir una noticia diferente”.

Matarín recuerda que en 2013, tras la tragedia ocurrida precisamente en la isla italiana, cuando un naufragio se llevó la vida de 300 personas a las puertas de Europa, “las autoridades comunitarias se comprometieron a alcanzar una solución”. El año pasado, añade la dirigente socialista, continuaron sucediéndose las tragedias con más de 3.000 personas ahogadas en el mar Mediterráneo tratando de llegar a Europa. Hoy “nos encontramos de nuevo con una tragedia de la que 700 personas son víctimas”.

Por ello, desde el PSOE reiteran que “en estos momentos muchos países sufren dramas humanitarios, lejos y no tan lejos de Europa” y para paliar esta situación animan a los gobiernos a impulsar una verdadera política en materia de asilo “que evite que la gente tenga que poner en riesgo su vida para escapar del riesgo que día a día corren en sus respectivos países”. En este sentido, Matarín “insta al Gobierno de España a que tome la iniciativa y lidere la puesta en marcha de una política europea de inmigración que dé una respuesta integral a una realidad que se está cobrando vidas”.

La secretaria de Inmigración considera que "la ciudadanía, las entidades sociales y los partidos políticos de izquierdas debemos de ser contundentes alzando la voz y exigiendo una política migratoria común de toda la Unión Europea. Estas tragedias reafirman la convicción del Partido Socialista en que es imprescindible impulsar una gestión de la inmigración que permita canalizar de manera positiva las expectativas de tantas personas por desplazarse para trabajar en otros países. “Se hace ya imprescindible que la Unión Europea construya una verdadera política común en materia de inmigración que comprenda la colaboración con los países de origen, destino, de tránsito y la cooperación al desarrollo, tan maltratada en las políticas públicas con la excusa de la crisis económica”, concluye Matarín.