El PSOE expresa su rotunda condena ante las ejecuciones de siete jóvenes en Arabia Saudí

Valenciano recuerda que “la pena capital degrada el sentido de la justicia y deshumaniza al conjunto de la sociedad donde se aplica”

La Vicesecretaria General y responsable de política internacional, Elena Valenciano, ha expresado hoy en nombre del PSOE su más enérgica condena tras conocer las ejecuciones en Arabia Saudí de los siete jóvenes procesados por el asalto a joyerías cometido en 2005. Las autoridades saudíes han aplicado hoy la pena capital a los condenados a pesar de las fuertes críticas generadas en el seno de la comunidad internacional –incrementadas ante la posibilidad de que uno de ellos llegara a ser crucificado– que habían conseguido un aplazamiento del ajusticiamiento y la posible revisión de la condena.

Valenciano se ha hecho eco de las denuncias de representantes de NNUU y de las principales organizaciones mundiales de observación de los DDHH ante la falta de garantías procesales durante el juicio, la sospecha del uso de torturas en la obtención de confesiones y que algunos o todos los condenados eran menores de edad en el momento del supuesto delito, en flagrante violación de la Convención de los Derechos del Niño ratificada por Arabia Saudí en 1996.

“Todo ello hace si cabe más grave y reprobable la muerte a manos de un Gobierno de siete jóvenes por el robo de joyas” ha afirmado Valenciano, recordando que “la pena capital degrada el sentido de la justicia y deshumaniza al conjunto de la sociedad donde se aplica”.

Valenciano ha reiterado el compromiso constante de los socialistas en favor de la abolición de la pena de muerte y ha insistido en la necesidad de que este principio sea uno de los pilares fundamentales de la acción exterior del Gobierno de España y de la Unión Europea. En este sentido, la dirigente socialista ha reclamado “una respuesta contundente” por parte de nuestro país, y en especial “del conjunto de la Unión para exigir las oportunas aclaraciones ante este preocupante caso y actuar en consecuencia, en coherencia con los valores que deben inspirar nuestras relaciones con terceros países”.