El PSOE hace un llamamiento para que continúe la movilización ciudadana contra la violencia de género

Soledad Cabezón asegura que “el silencio nos hace cómplices”_x000D_

La Secretaria de Igualdad, Soledad Cabezón, ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para que “sigamos movilizándonos contra la violencia de género y denunciando a los maltratadores”, porque “el silencio nos hace cómplices” y ha destacado el esfuerzo, que a su juicio, deben realizar la institución jurídica y la judicial, a través de la Ley, para acabar “con el horror y el miedo que sufren las víctimas”.

 Durante la inauguración de la Jornada “La violencia de género: una reflexión sobre la víctima y su entorno”, en la que ha estado acompañada por la Portavoz en el Senado, Carmela Silva, ha señalado que su objetivo es hacer balance sobre el desarrollo de la Ley contra la Violencia de Género, después de sus casi 5 años de vigencia y debatir sobre cómo mejorar su aplicación.

 Cabezón destacó “los grandes esfuerzos” que desde el gobierno socialista se siguen haciendo para desarrollar ampliamente la Ley Integral, pero reiteró que es necesaria la movilización ciudadana porque la “apatía” perjudica no sólo a las víctimas sino a toda la sociedad.

 La responsable socialista en materia de Igualdad aludió, durante su intervención, a las “teorías malintencionadas” dirigidas a desprestigiar la Ley con unas perspectivas “absolutamente inconscientes y deleznables”, como es el Síndrome de Alienación Parental (SAP), que nunca ha sido reconocido por expertos en la materia, ni internacionales ni nacionales, y la de las supuestas “denuncias falsas” que, en declaraciones de la Fiscal de Sala para la Violencia de Género, no llegan al 0,018 por ciento de las presentadas. Y citó también “la demencial posibilidad” de contabilizar como víctimas de violencia de género a los asesinos machistas de mujeres que acabaron suicidándose.

 “Poner en entredicho una Ley tan necesaria para proteger a las víctimas, directas o indirectas, de violencia machista, es, simplemente, una prueba de machismo más, de dominación hacia las mujeres y de intento de restauración del patriarcado más opresivo” aseguró.

 Cabezón también se refirió a las otras víctimas de la violencia que son los niños y jóvenes que la sufren en su entorno y que el Observatorio nacional contra la violencia de género cifra en unos 800.000. Estos menores padecen enormes secuelas, físicas y psíquicas que pueden durarles toda la vida: ansiedad, fobias, pesadillas, insomnio, escaso rendimiento escolar, problemas para relacionarse con el entorno, además de agresividad, asunción de modelos violentos y roles erróneos de género que “pueden conducirle a la repetición de conductas maltratadoras tanto en el papel de víctima como de agresor