El PSOE muestra su satisfacción por la incorporación de las empleadas de hogar en el Régimen General de la Seguridad Social

La responsable de Políticas de Igualdad del Partido Socialista, Soledad Cabezón, ha manifestado su satisfacción por el acuerdo alcanzado por el Gobierno con los sindicatos UGT y CC.OO para incorporar a las personas que trabajen como empleadas de hogar en el Régimen General de la Seguridad Social.

Cabezón ha destacado la incorporación de la letra de ese acuerdo alcanzado con los sindicatos en la reforma de pensiones aprobada ayer en el Congreso con los votos del Partido Socialista y de CiU, con lo que su tramitación podrá concluir antes del mes de Agosto. Y ha censurado el voto en contra del Partido Popular, que ha vuelto a dar la espalda, una vez más, a las reivindicaciones que afectan a tantas mujeres.

“La integración de las empleadas y empleados de hogar en el régimen General de la Seguridad Social” –ha afirmado la responsable socialista- supone un paso muy importante para la equiparación en derechos y en deberes de este colectivo con el resto de trabajadores y trabajadoras y pondrá fin a una situación de flagrante discriminación que venía siendo denunciada reiteradamente por los colectivos de mujeres”. “Ya era hora de poner fin a una situación injusta y profundamente discriminatoria que ha venido lastrando históricamente el trabajo de tantas y tantas mujeres”, ha destacado

Soledad Cabezón, que ha subrayado que “ha sido, de nuevo, un Gobierno socialista el que ha sabido dar respuesta a un aspiración tan vieja como justa”, ha recordado que con esta medida se cumple uno de los compromisos adquiridos por el PSOE en el programa electoral con que concurrió a las elecciones generales.

La dirigente socialista ha recordado que muchas empleadas de hogar se han visto abocadas a condiciones de enorme desprotección y precariedad, presente y futura, así como de las personas que dependen de ellas, muy especialmente en los casos de familias monoparentales mayoritariamente dependiente de mujeres, y repercutiendo negativamente en la situación económica y en las oportunidades de los y las menores a su cargo con la correspondiente pobreza infantil que conlleva en algunos casos.

A partir del 1 de enero de 2012, fecha prevista para la entrada en vigor de esta normativa, las personas empleadas en el trabajo doméstico, tendrán derecho a ser dadas de alta en el Régimen General de la Seguridad Social sea cual sea el número de horas que trabajen y sea cual sea el número de hogares para los que trabajen. La cotización se hará sobre los ingresos reales y no sobre una base única y mínima de cotización. Para ello, se establecerá una escala de quince tramos de cotización, en función de los salarios percibidos, con cuotas progresivas que van desde 19,84 euros/mes por 20 horas de trabajo, a la máxima de 164,60 euros al mes para la jornada completa.

En caso de enfermedad, tendrán derecho a cobrar una paga por incapacidad temporal a partir del cuarto día de baja. La baja por enfermedad correrá a cargo de la Seguridad desde el noveno día; desde el cuarto día hasta el noveno correrá a cuenta de los empleadores. En la actualidad, la baja por enfermedad sólo se pagaba a partir del día 29.