El PSOE pide al Gobierno que rectifique su política de recortes que tiene unos efectos devastadores en las personas enfermas y sus familias

La Secretaria de Bienestar Social, María Luisa Carcedo, y la Secretaria de Sanidad, María José Sánchez Rubio, con motivo de la celebración este domingo del Día Mundial del Alzheimer, quieren trasladar en nombre del PSOE, su solidaridad y apoyo tanto a las personas enfermas como a sus familias “que son los que están asumiendo el peso de la responsabilidad del cuidado y atención del enfermo”.

Carcedo y Sánchez Rubio recuerdan que el número de personas enfermas aquejadas de alzheimer en España asciende a un millón doscientas mil personas, de ahí que los socialistas exijan al Gobierno “impulsar la atención socio sanitaria para poder hacer frente a una realidad que afecta en nuestro país a 4,5 millones de personas” así como favorecer la investigación biomédica para “conocer mejor la enfermedad y su tratamiento”.

Cuatro millones y medio de familias “afectadas en su día a día” por unos recortes del Gobierno del PP que han rebajado los fondos de la atención a la Dependencia, uno de los pilares del Estado del bienestar más afectados por las reformas de la derecha. Las dirigentes socialistas remarcan que, el Gobierno del PP, entre 2011 y 2014, ha recortado en los Presupuestos Generales del Estado un 32,7% en atención a Dependencia a lo que hay que añadir del 63% de recorte del Plan Concertado de Servicios Sociales.

Las dirigentes socialistas recuerdan que el colectivo de enfermos de alzheimer y sus cuidadores es uno de los que más están sufriendo por las “políticas insolidarias” del Gobierno de Rajoy, “que incluyen la suspensión de  la cotización a la Seguridad Social de los cuidadores, el copago sanitario y el desmantelamiento paulatino de la Ley de Dependencia”.

Por eso las responsables de Bienestar Social y Sanidad de la Ejecutiva Federal piden al Gobierno “responsabilidad y sensibilidad para que en los próximos Presupuestos Generales no sigan rebajando los fondos ya que el descenso de la inversión en prestaciones y la retirada de recursos de la Ley de Dependencia han sido “especialmente duros” para estos enfermos. “El Gobierno tiene ahora la oportunidad de rectificar la política injusta de recortes que en los últimos dos años está teniendo efectos devastadores para las personas enfermas, dependientes, discapacitados y familiares”.