El PSOE pide la dimisión de la subdelegada del Gobierno en Jaén por culpabilizar a las madres de la violencia de género

Madrid, 13 de enero de 2017.- “Sólo nos faltaba que las mujeres tengamos que escuchar de las mujeres que somos las culpables de la violencia de género”. La responsable de Igualdad de la Comisión Gestora del PSOE, Soraya Vega, exige este viernes a la subdelegada del Gobierno de Jaén, Francisca Molina, que “retire sus declaraciones y abandone su cargo público” por asegurar al ‘Diario de Jaén’, con respecto a la violencia de género, que ‘la violencia empieza en las casas y muchas veces somos las madres quienes comenzamos a transmitirlas en detalles pequeños’.

 

Vega respalda al PSOE de Jaén, que esta mañana ha emitido una nota de prensa tachando estas declaraciones como “inaceptables” y “auténtica barbaridad”, pero da un paso más y pide a Molina “no solo que retire esas palabras y sino que abandone su cargo público porque sus palabras constituyen una falta de respeto hacia las mujeres que sufren o han sufrido violencia de género”. Y no solo son una falta de respeto hacia las mujeres “sino que sus declaraciones se alejan también de la corresponsabilidad que debe suponer la crianza, debemos acabar con el cliché de que la madre es la que se ocupa del cuidado del hogar y la educación de los hijos y las hijas y es el padre el que gana el sueldo, una imagen bastante arcaica que tampoco refleja los diferentes tipos de familias que alberga una sociedad en pleno siglo XXI”.

 

Desde el Partido Socialista, Vega pide a Molina “que se forme y se informe y, mientras lo hace, no cometa la imprudencia de hacer este tipo de valoraciones que tanto daño hacen a las mujeres y a la lucha contra la violencia de género”. “Desde el Partido Socialista promovemos, precisamente, alcanzar un Pacto de Estado en el que cada organización política debe apostar por terminar con esta lacra y debemos ser rigurosos en nuestros comportamientos y declaraciones públicas”.

 

Para la responsable de Igualdad de la Comisión Gestora, “tomar partido para acabar con la violencia machista también significa dotar a la ley integral, que puso en marcha el Ejecutivo socialista de Zapatero, de los medios económicos para educar y formar contra la violencia de género, algo que el Partido Popular no entendió en su primera legislatura, en la que solo recortó su presupuesto”.