El PSOE pide prohibir las donaciones de empresas a partidos para impedir contraprestaciones tras los casos Gürtel y Bárcenas

Insta al PP a aprobar la medida, "al menos, como reflexión, ya que no han asumido responsabilidades políticas" y les acusa de adoptar "la estrategia del avestruz"

El vicepresidente de la Comisión de Constitucional y diputado socialista, Nacho Sánchez Amor, ha defendido hoy en el Pleno del Congreso la necesidad de prohibir las donaciones de las empresas a los partidos políticos, “porque en la práctica se han convertido en gestos que esperan una contraprestación o ventaja” y “por la coyuntura actual debido a escándalos de corrupción como los casos Gürtel y Bárcenas”.

A través de una Proposición de Ley Orgánica presentada por el Grupo Parlamentario Socialista para modificar la actual regulación de la Ley de Financiación de Partidos, el PSOE plantea que los partidos políticos sólo puedan recibir donaciones de personas físicas, con los límites y condiciones establecidas en la ley, “para impedir que éstas pretendan la obtención de un ilegítimo beneficio económico para las actividades empresariales o un tratamiento privilegiado”.

Tras adelantar el Gobierno su intención de prohibir las donaciones de las empresas a los partidos, Sánchez Amor ha instado al PP a aprobar hoy esta iniciativa “como muestra de coherencia y, al menos, de reflexión sobre sus circunstancias”, a la vez que le ha acusado de “adoptar la estrategia del avestruz y de encogimiento de hombros como hace Rajoy, en los casos que les afectan”.

“Ya que no han asumido sus responsabilidades políticas, espero que al menos hayan sacado conclusiones sobre los riesgos para el futuro de este tipo de donaciones”, ha advertido.

Sánchez Amor ha alertado del daño a la credibilidad del conjunto del sistema político que estas acciones provocan. “Desgraciadamente, al final, el que sufre un daño enorme es el juego limpio electoral y, por tanto, la calidad de nuestra democracia y la credibilidad de todos frente a los ciudadanos”, ha lamentado.

“Sus casos de financiación irregular, su contabilidad B alimentada durante muchos años con donaciones ocultas de empresas, arrojan dudas, no sobre su actuación, sino sobre la del conjunto de los partidos, una vez que han conseguido que la gente piense en términos genéricos que todos los políticos somos iguales y no lo somos”, ha advertido.