El PSOE se solidariza con el sector sanitario por la jornada de 65 horas

Debe imperar “el sentido común” en el debate del Parlamento Europeo

La Secretaria de Bienestar Social, Marisol Pérez, señaló hoy que el PSOE rechaza “con gran contundencia” las modificaciones que se quieren implantar en la directiva del tiempo de trabajo de la UE, la conocida como directiva de las 65 horas, que suponen un “claro retroceso social y laboral”. “Es una agresión contra los derechos sociales de los ciudadanos europeos”, que provocará una “marcha atrás” en su estado de bienestar, denuncia.

Marisol Pérez reiteró la solidaridad del PSOE con las acciones promovidas por los profesionales sanitarios, tanto en España como en Europa, en sus reivindicaciones contra el cambio de jornada laboral, y que culminará estos días con la concentración que llevarán a cabo a las puertas del Parlamento Europeo.

La dirigente socialista hizo estas declaraciones ante la celebración los días 16 y 17 de diciembre del Pleno en el Parlamento Europeo, donde se discutirá y votará la directiva del tiempo de trabajo.

Los cambios fundamentales que se quieren introducir -como la extensión de la jornada laboral hasta las 65 horas semanales; considerar tiempo inactivo los periodos de guardia; o la supresión del descanso obligatorio inmediatamente posterior a una guardia- suponen un “retroceso sin precedentes”. Supone, denuncia la política socialista, “volver a unas condiciones laborales propias de tiempos pasados e incompatibles con el actual estado de bienestar, que ha sido el modelo social imperante en la UE desde hace más de cinco décadas y el único que garantiza la respuesta a las necesidades de la población y la cohesión social”.

“Los socialistas estamos trabajando intensamente, desde que se planteó la modificación de la directiva, para frenar los intentos de regresión social que están planteando los gobiernos conservadores de la UE, que en ningún caso podemos aceptar”, remacha.

Marisol Pérez expresó su preocupación por las repercusiones que acarrearía la directiva de trabajo tal y como está planteada. Nuestros profesionales sanitarios, recuerda, podrían realizar “unas jornadas maratonianas, lo que iría en detrimento de la calidad asistencial”. Además, “acarrearía el incremento de errores clínicos y de los procesos adversos sanitarios como consecuencia del cansancio que acumularía el médico”. También la reducción de la seguridad laboral del facultativo y del enfermo y el incremento significativo del índice de accidentabilidad. “Un médico cansado no puede atender a los pacientes en óptimas condiciones”, señala.

Además, continuó Pérez, “trabajar más de 48 horas a la semana es contrario a la seguridad y salud en el trabajo, perjudica la conciliación entre trabajo y vida familiar y podría dar lugar a prácticas no deseadas de dumping social”.

Por todo ello, la responsable de Bienestar Social confía en que “impere el sentido común” en el Parlamento Europeo, y sigan adelante los planteamientos expuestos por el ponente de la directiva, el eurodiputado Alejandro Cercas, que también son los que defienden otros países de la UE, los profesionales sanitarios, sindicatos europeos y organizaciones de la sociedad civil.

“No podemos permitir que, en lugar de seguir mejorando las condiciones sociales de los trabajadores y avanzar en la construcción europea, se aprueben medidas que recorten y retrocedan en sus derechos, que han costado muchos años conseguirlos”, concluye.