El PSOE votará en contra de la Ley de Transparencia, que califica de "acto fallido"

"No pueden reclamar al Grupo Socialista responsabilidad en torno a esta Ley y, al mismo tiempo, impedir una y otra vez cualquier iniciativa dirigida a pedir explicaciones y obstaculizar el control de la acción del Gobierno", ha reprochado el ponente socialista, José Enrique Serrano

El Grupo Parlamentario Socialista votará hoy, en el Pleno del Congreso, en contra del Proyecto de Ley de Transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno. “Aunque coincidamos con muchos contenidos de la Ley, esta no es la Ley del PSOE, por razones de fondo y de contexto”, ha argumentado el ponente socialista, José Enrique Serrano.

“Otra ley hubiese sido posible. Estamos ante un acto fallido en términos políticos”, ha dicho Serrano. “Respetando la legitimidad de los votos con los que va a salir aprobada, no es lo mejor que una Ley que se presenta como pieza esencial del desarrollo institucional y democrático de este país, salga adelante sin el voto del PSOE”.

Serrano ha denunciado que “hay una contradicción insalvable entre la apelación a la Ley de Transparencia como el bálsamo de fierabrás de todos los males que en los últimos tiempos afectan a nuestro sistema político, y la práctica del grupo mayoritario de obstaculizar el ejercicio por esta Cámara de una de las funciones que expresamente le otorga la Constitución: controlar la acción del Gobierno”.

“No pueden reclamar al Grupo Socialista responsabilidad en torno a esta Ley y, al mismo tiempo, negar e impedir una y otra vez cualquier iniciativa dirigida a pedir explicaciones”, ha reprochado al PP.

Compromiso del PSOE y voluntad de consenso

“Trescientos setenta días hemos dedicado a tratar este Proyecto del Ley en esta Cámara”, ha subrayado el ponente socialista, un largo proceso en el que “el grupo socialista ha compartido con el Gobierno y con los grupos parlamentarios la necesidad de abrir el texto original a nuevos ámbitos, incorporar mayores compromisos, imponer nuevas obligaciones, aceptar más aire fresco”.

“Sabíamos que una buena Ley de transparencia ni iba a acabar por sí misma con la corrupción, ni iba a erradicar de inmediato prácticas y procedimientos anclados en la administración”, ha admitido, “pero teníamos el convencimiento de que una buen Ley de transparencia sí iba a dificultar la corrupción, sí iba a cambiar la forma de actuar de las administraciones, y sí podía dar respuesta a la reclamación de participación, a la exigencia de información, a la toma de postura consciente sobre programas y compromisos políticos, y a la voluntad de protagonismo que domina entre los ciudadanos”.

“Nadie podrá negar el compromiso activo del PSOE en estos objetivos” -un compromiso que se trasladó a las 67 enmiendas presentadas por los socialistas- ni la “voluntad de acuerdo y pacto que hemos buscado y mantenido, incluso cuando en el 10 de julio los ponentes socialistas abandonamos las labores de la ponencia. Eso no significó una ruptura de los acuerdos alcanzados”, ha asegurado Serrano.

Ninguna enmienda socialista aceptada

José Enrique Serrano, que se ha quejado de que “ninguna de nuestras enmiendas ha sido formalmente acogida en el texto”, ha defendido las 20 que el Grupo Socialista mantiene vivas para su votación en el Pleno, en las que se reclama, entre otras cuestiones, que las administraciones tengan la obligación de hacer públicas sus relaciones de puestos de trabajo, sus procedimientos administrativos, sus cartas de servicios, y los contratos de alta dirección que se celebren en el sector público. Asimismo, hacer público no sólo su patrimonio inmobiliario, sino también las acciones o participaciones de capital que tengan sociedades mercantiles. Y para dar sentido a los tr&aac...