Elena Valenciano considera “insólito e insoportable” que el Gobierno español se alíe con Merkel en lugar de defender la propuesta socialdemócrata que "beneficiaría" a los países del Sur "y a quienes más sufren en esta dura crisis"

Recuerda que los jefes de gobierno socialistas de la UE se reúnen este sábado en París para insistir en la necesidad de reformar el Pacto de Estabilidad, una propuesta que cuenta con el apoyo del FMI

La presidenta de la Delegación Socialista Española en el Parlamento Europeo, Elena Valenciano, asegura en un post en su Facebook, que es “insólito e insoportable” que el Gobierno de Mariano Rajoy no apoye la propuesta de la socialdemocracia europea para flexibilizar el Pacto de Estabilidad y dejar atrás una política económica “que ha profundizado la distancia entre países endeudados y los países acreedores” y que “ha agrandado” la desigualdad entre los europeos.

 

A continuación reproducimos el texto íntegro:

 

En el año 2013 el PIB español per cápita -en relación a la media europea- retrocedió a niveles anteriores a 2000. No es sólo una década perdida, sino que a día de hoy, lisa y llanamente, nuestro país es bastante menos rico que hace dieciséis años. O dicho de otro modo, es mucho más pobre. Mientras, Alemania en los últimos 7 años ha aumentado su PIB en 9 puntos.

 

A causa de la crisis y, sobre todo, de la gestión de la crisis, la brecha entre el Norte y el Sur de Europa se ha agrandado de manera considerable. Por eso, es increíble que el ministro De Guindos se reafirme en la condición de aliado entusiasta de la continuidad de una política que ha tenido efectos terribles para nuestro país -y muchos otros países europeos-.

 

El ministro español de Economía acompaña a la canciller Merkel en su rechazo a la propuesta de la socialdemocracia europea que beneficiaría al Sur y a quienes más sufren en esta dura crisis. Se trata de dejar atrás una política económica que ha profundizado, dentro de la UE, la distancia entre los países endeudados y los países acreedores, entre las personas con recursos y las que cada vez tienen menos -que son cada vez más-.

 

La desigualdad se ha desbocado y cuando conozcamos los datos del último bienio, veremos hasta qué punto se agravan las diferencias y las injusticias. Europa no puede seguir empecinada en este camino. Cuando Alemania necesitó tiempo para abordar su deuda lo obtuvo del resto de los socios. Reclamamos para nuestros países el mismo trato y una aplicación flexible e inteligente de las reglas que deben completarse, urgentemente, con una estrategia de crecimiento y empleo.

 

Hoy se reunirán en París los jefes de gobiernos socialistas de la UE para insistir en la necesidad de reformar el Pacto de Estabilidad, una propuesta que cuenta con el apoyo del Fondo Monetario Internacional, pero a la que se han opuesto países como Alemania y España. En la capital francesa, la socialdemocracia europea volverá a reclamar más tiempo para que los Estados miembros puedan cumplir el déficit a un ritmo soportable para sus ciudadanos y exigirán otra vez que las inversiones en Educación y en I+D+i no computen en el déficit.

 

Que el gobierno español no se apunte a esa nueva política es insólito e insoportable. No puede haber proyecto común europeo sin solidaridad y sin justicia social. O ganarán los que quieren romper Europa desde dentro. Están en ello.