Elena Valenciano expresa al embajador de Egipto el apoyo a las reformas

En referencia a Libia, la secretaria de Política Internacional y Cooperación ha urgido al presidente libio "a que ponga fin inmediatamente a la violencia que está ejerciendo contra su propio pueblo"

FOTOS DE LA REUNIÓN EN EL CANAL DEL PSOE EN FLICKR

La Secretaria de Política Internacional y Cooperación, Elena Valenciano, se ha reunido hoy con el embajador de Egipto, Ayman Zaineldine, para analizar la situación en el país y en la región. En declaraciones a los medios tras el encuentro, ha calificado de “importantes” las reformas que se han puesto en marcha en Egipto, explicando que “tienen como objetivo caminar hacia una transición que, seguramente, será larga, pero que el pueblo está decidido a llevar a cabo”.

“La UE está comprometida con ayudar a Egipto en ese propósito”, ha apuntado Valenciano, que también ha destacado el papel que al respecto puede desempeñar España. En este sentido, ha transmitido al representante egipcio la voluntad del PSOE de acompañar el proceso que se inicia ahora, “difícil pero cargado de esperanza”.

GADAFI

Asimismo, según ha informado Valenciano, durante el encuentro han analizado la situación que se está viviendo en otros países del norte de África, y en concreto, el caso de Libia. La dirigente socialista ha señalado que a pesar de la confusión, se tiene constancia de la dura represión que está sufriendo la población y, en este sentido, ha reiterado su condena al uso de la fuerza y ha urgido al presidente libio “a que ponga fin inmediatamente a la violencia que está ejerciendo contra su propio pueblo”.

Valenciano ha diferenciado con claridad los casos de Túnez, Egipto y Libia. “En los primeros, se ha producido un movimiento hacia la libertad provocado por la necesidad urgente de cambios y de acabar con una alta dosis de corrupción, que en la actualidad podemos mirar con esperanza. La situación en Libia es muy distinta, pues se añade una violencia extrema del régimen que puede desembocar en una grave crisis humanitaria”, ha afirmado.

En su opinión, “la reclamación espontánea y libre de los pueblos tiene que influir en la dirección que toman los países. No puede haber un divorcio permanente entre lo que la gente quiera y lo que los gobiernos hacen”, ha defendido, advirtiendo que “esta lección vale para todos, no sólo para el mundo árabe”.

Por último, ha añadido que “España, la UE y la Comunidad Internacional en su conjunto, debemos acompañar a los países en transición en todo aquello que se nos solicite, con cuidado de no lanzar juicios o diseños de cómo tienen que comportarse en esos procesos.”