Gaspar Zarrías pone como condición para negociar la reforma local que el Gobierno "devuelva a los corrales" su anteproyecto

Asegura que la reforma "es un sinsentido y una aberración que no vamos a permitir que se lleve a la práctica", pues implica el "desmantelamiento y privatización de los servicios públicos que prestan los ayuntamientos"

El Secretario de Ciudades y Política Municipal, Gaspar Zarrías, aseguró hoy que para que los socialistas participen en la reforma local planteada por el Gobierno es preciso que el PP “devuelva el toro a los corrales” y “empecemos de cero”. Esa es “la única forma” para que los socialistas “participen de forma seria y responsable, como siempre, en la modificación de la norma básica que rige los ayuntamientos de nuestro país”, afirmó.

Zarrías ha denunciado que, con su planteamiento de reforma de la Ley de Bases de Régimen local, “la derecha nos quiere dar gato por liebre y, aprovechando la crisis, hacer un cambio de modelo profundo respecto a lo que han sido hasta ahora los ayuntamientos”. El dirigente socialista ha señalado la disposición de su partido a sentarse con el Gobierno para tratar de hacer los ayuntamientos entes más eficaces, eficientes y austeros, pero ha lamentado que el objetivo sea “irlos podando poco a poco para que dejen de ser las entidades que gobiernan un pueblo o ciudad, y pasen a ser meras oficinas administrativas en las que el alcalde quede relegado a pasear el día de la patrona”.

Aseguró que “es falso que se vaya a ahorrar 7.000 millones de euros a no ser que escondan lo que creemos: acabar con la mayor parte de los servicios públicos que se prestan a los ciudadanos”. “Anteponen una falsa austeridad y una falsa rentabilidad económica a la más necesaria que nunca rentabilidad social, porque los ayuntamientos son el último asidero al que se agarra mucha gente que lo está pasando muy mal”.

Además, la reforma “es un atentado contra el mundo rural”, pues intervienen prácticamente los ayuntamientos de menos de 5.000 habitantes y quita competencias a los de menos de 20.000, “en función de costes que se han inventado y no tienen ninguna base”, y convierten a las diputaciones en “los señores del frac para controlar los ayuntamientos, cuando no privatizar los servicios que prestan los ayuntamientos”; con la “paradoja” de que las grandes ciudades sean quienes financien parte de los servicios que deben prestar las CCAA.

En definitiva, para Zarrías “esta reforma es un sinsentido y una aberración que no vamos a permitir que se lleve a la práctica”, pues es en realidad “una ley de desmantelamiento y privatización de los servicios públicos de los ayuntamientos de nuestro país”, como evidencia el que una ciudad como Granada –según se supo ayer- vaya a dejar de prestar el servicio de teleasistencia a 1.800 usuarios.

El Secretario de Ciudades y Política Municipal aseguró que el Partido Socialista va a “pelear con uñas y dientes” para defender los servicios que los ayuntamientos prestan a los ciudadanos e “intentar que esta locura no llegue a buen puerto”. También porque llevar a cabo la reforma que quiere el Gobierno implicará una destrucción de empleo público que afectaría a unas 250.000 personas.

“Los socialistas vamos a decir no a la reforma. No nos dan miedo los pactos, nunca nos han dado miedo, pero no vamos a ser cómplices de ninguna tropelía, porque la derecha tiene una ‘virtud’ y es que las buenas ideas las convierte en desastres”.

Montoro y el nuevo Plan de Proveedores

Un ejemplo de ello es precisamente el planteamiento que hizo ayer Montoro de llevar a cabo en 2013 un nuevo plan de proveedores. Zarrías dijo que “no es mala idea, pero al final se convierte en mala, porque establecen unas condiciones leoninas: hacen que los ayuntamientos ...