Hugo Morán: "Garoña se cierra a pesar de las presiones del Gobierno para que continúe abierta"

Denuncia que determinadas presiones e intereses económicos han sido capaces de "arrodillar hasta la humillación" a un Gobierno que se ha visto empujado a condicionar sus propias decisiones, "para intentar salvar una de las pocas promesas electorales que le quedaban por incumplir al PP"

El Secretario Federal de Ordenación del Territorio y Sostenibilidad, Hugo Morán, ha asegurado hoy, tras anunciar el ministro de Industria, José Manuel Soria, el cierre de la central nuclear de Garoña el próximo 6 de julio, que “se pone fin a uno de los episodios más desgraciados del auténtico despropósito en el que se ha convertido la política energética de este Gobierno como consecuencia de la pretensión, nada disimulada, del PP de implantar su modelo ideológico también en una materia aparentemente neutral como debería de ser la energía”.

Para Hugo Morán, el cierre de Garoña no es lo más preocupante de todo este “sainete por capítulos” que el Ministerio de Industria ha venido escenificando durante año y medio, sino que la gravedad de lo ocurrido radica en la constatación de que “determinadas presiones e intereses económicos han sido capaces de arrodillar, hasta la humillación, a un Gobierno que se ha visto empujado a condicionar sus propias decisiones para intentar salvar una de las pocas promesas electorales que le quedaban por incumplir al PP”.

Por último, el responsable socialista se ha referido a lo que ha calificado como “uno de los capítulos más aciagos de todo el proceso” en referencia al hecho de que se ha llevado al Consejo de Seguridad Nuclear a “abdicar de su independencia” para ponerse al servicio de los intereses del Ministerio en una “desesperada maniobra final” que, para Morán, vulnera protocolos y calendarios “que hasta ahora se tenían por invulnerables”. Algo que, según el dirigente socialista, acarreará consecuencias “difícilmente reparables en el futuro” pues, según ha explicado, “ni siquiera el desprestigio que esto podría suponer para un Órgano que hasta ahora había venido contando con un gran respeto a nivel internacional, ha servido para llevar un mínimo de cordura al seno del Gobierno, y así el fiasco ha adquirido, finalmente, unas dimensiones de todo punto injustificables”, ha señalado Morán.