Iratxe García a Juncker: "Para ganar la confianza de la ciudadanía debe cambiar las políticas y devolverle la Europa social"

La dirigente socialista avanza que la Delegación Socialista Española no votará a favor de la comisión: “Usted hoy va a tener la confianza de esta Cámara, siendo sincera, no con mi voto”

La presidenta de la Delegación Socialista Española en el Parlamento Europeo, Iraxte García, ha intervenido hoy en la presentación del nuevo presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, para exigirle un cambio de políticas que acabe con las desigualdades y los desequilibrios. “Usted hoy va a tener la confianza de esta Cámara, siendo sincera, no con mi voto. Pero lo que su Comisión tiene que ganar es la confianza de la ciudadanía, de quienes están fuera de este Parlamento; y para eso, Sr Juncker, deben cambiar las políticas y devolver la Europa social a los ciudadanos”, ha declarado la eurodiputada socialista.

 

Durante su intervención, Iratxe García ha recordado que “hoy Europa está en una encrucijada y en nuestras manos está la salida”, insistiendo en que las decisiones que los últimos años se han tomado para salir de la crisis no solo no han resuelto los problemas sino que han añadido sufrimiento injusto a millones de hombres y mujeres. “Sería imperdonable no cambiar, sería un error inaceptable”.

 

La presidenta de los socialistas españoles en la Eurocámara ha dicho a Juncker que tanto él como su colegio de comisarios “tienen hoy la responsabilidad histórica de dirigir un proyecto que cambie las cosas. Una Europa cuyo único programa de trabajo no sea la austeridad, un programa que apueste por el crecimiento inteligente, que invierta tiempo y recursos para afrontar los retos fundamentales”.

 

Iratxe García ha subrayado que se refiere a la creación de empleo “porque en países como el mío se ha abocado a la desesperanza a millones de personas que han dejado de creer en este proyecto”.

 

“Hablamos de una Europa sostenible compatible con una política industrial que apoye a los emprendedores”, ha continuado. “Hablamos de una Europa que no admita las dos velocidades, la desigualdad y los desequilibrios, que no permita la desprotección de los trabajadores y de quienes se han visto injustamente expulsados del sistema”.