Jáuregui afirma que la situación política vasca esta empantanada y requiere de "catarsis electoral"

Cree que lo primero que hay que hacer es deslegitimar juntos la violencia y no intentar imponer fórmulas a los que no son nacionalistas

El secretario general del Grupo Socialista en el Congreso, Ramón Jáuregui, declaró hoy a Radio Euskadi que la situación política en el País Vasco está “empantanada” y opinó que para su desbloqueo se requiere la “catarsis” de un pronunciamiento electoral. “La situación llama a las urnas”, añadió.



Sobre la reunión del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y del lehendakari, Juan José Ibarretxe, Jáuregui dijo que no quería ser agorero, y que está seguro de que Zapatero acudirá a la reunión con predisposición de impulsar acuerdos. Sin embargo, añadió que el éxito será difícil si el lehendakari insiste en su hoja de ruta.



En cuanto a la referencia del lehendakari a los denominados papeles de Loyola, el dirigente socialista indicó que “supone la apelación a algo etéreo, que está fuera de contexto y que no tiene sentido”. Consideró que la solución al País Vasco no es intentar imponer fórmulas a los no nacionalistas, sino primero deslegitimar juntos la violencia que no cesa.



En tal sentido, recordó que se están viviendo unas semanas particularmente trágicas, pero subrayó que no se trata de una ofensiva terrorista como la registrada tras el final de la tregua de 1999, cuando hubo 45 muertos en dos años y medio. “ETA está más limitada operativamente” que entonces, sostuvo Jáuregui.



El secretario general del Grupo Socialista indicó que las honras fúnebres del guardia civil asesinado en Legutiano y el acto de ayer de homenaje a las víctimas del terrorismo en San Sebastián acreditan una cierta unidad simbólica o formal entre los partidos vascos, pero añadió que, “desgraciadamente, algunas líneas en la estrategia antiterrorista no están plenamente asumidas en el conjunto de las fuerzas políticas vascas”.



En concreto, Jáuregui citó la ilegalización del “espectro socio-político” de ETA, que no está asumida por todo el mundo, y destacó que en el marco de las fuerzas políticas vascas hay que asumir el principio de que “con violencia, no puede haber política”.