“La revolución de la libertad”

José Luis Rodriguez Zapatero participa junto a otros 30 líderes mundiales en el aniversario de la caída del Muro: “la revolución de la libertad”

Tenía 29 años cuando se derribó el Telón de Acero; hoy Zapatero recuerda aquél día que vivió en León “orgulloso de cómo cayó el Muro, porque cayó pacíficamente” en una “revolución de la libertad en el sentido más puro”.

Primero en Polonia, después en Berlín, el presidente del Gobierno quiso unirse a otros líderes mundiales como la anfitriona: la canciller Angela Merkel, los otros 26 dirigentes de la UE, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton o personalidades históricas como Lech Walesa o Mijaíl Gorvachov, a la llamada “Fiesta de la Libertad”, el 20 aniversario de la caída del Muro de Berlín.

Desde Sopot, donde se reunió con el Primer Ministro polaco, Donald Tusk, José Luis Rodríguez Zapatero calificó el aniversario como “la conmemoración de la recuperación de la libertad, de la unión de Berlín, de la unión de Alemania y de la unión de Europa” y recordó que en 1989 España acababa de tener su propia caída del muro, “un muro pesado, una losa muy muy dura para nuestra historia” en referencia al final de 40 años de franquismo. El presidente del gobierno, tras considerar que la historia debe ser justa, también quiso reconocer “la decisiva contribución” del pueblo polaco en los años 80 para conseguir que el muro fuera derribado.

Tras la VI Cumbre bilateral España-Polonia, Zapatero viajó a Berlín para participar en la recepción del presidente alemán, Horst Kohler, y en los actos celebrados en la Puerta de Brandemburgo como la caída simbólica de 1000 piezas de dominó que simbolizaron el derrumbe de las miles de toneladas de Telón de Acero.

El presidente del Gobierno participó después en un programa especial de la Cadena SER donde habló de Europa, 20 años después de la desaparición del Muro. Zapatero aseguro que, “en términos históricos podemos sentirnos muy satisfechos, después de lo que se vivió con la 2ª Guerra Mundial y los 50 años después de la 2ª Guerra Mundial, de que hoy tengamos 27 países, la gran mayoría de Europa, unidos y un clima de paz y de entendimiento”. En ese sentido, el jefe del Ejecutivo español se mostró muy orgulloso del “ideal europeo” y especialmente orgulloso de cómo cayó el Muro: “no se derramó sangre “–afirmó- “lo que demuestra que el poder blando, que algunos critican como el llamado buenismo, también funciona”.