M. Pérez pide a las administraciones que sigan trabajando conjuntamente para avanzar en la "humanización de la asistencia y el rechazo a la discriminación"

Destaca que la Estrategia de Salud Mental ha supuesto "un antes y un después" en el impulso de la asistencia a los pacientes y familiares

Con motivo de la celebración el próximo 10 de octubre, del Día Mundial de la Salud Mental, la Secretaria de Bienestar Social del PSOE, Marisol Pérez, ha mostrado su “solidaridad” y “apoyo” a las personas que padecen este tipo de enfermedades, así como a sus familiares y a las asociaciones implicadas “por la labor que realizan”.

Pérez ha pedido a las administraciones que “sigan trabajando conjuntamente para avanzar en la humanización de la asistencia y en el rechazo a la discriminación” de manera que estos ciudadanos disfruten de una buena calidad de vida.

Marisol Pérez ha recordado que esta cuestión ha sido y es una prioridad del Gobierno Socialista presidido por Rodríguez Zapatero y prueba de ello es “la aprobación de la Estrategia de Salud Mental en el año 2006” que “ha supuesto un antes y un después en el impulso de la asistencia a los pacientes y a sus familiares”.

También ha destacado la puesta en marcha de muchas medidas que favorecen la cohesión, la equidad y la calidad de la atención en todo el territorio nacional, o el que se haya impulsado la investigación en este tipo de patologías, al tiempo que se ha mejorado la coordinación de los diversos recursos entre las comunidades autónomas y desarrollado mecanismos de prevención eficaz, diagnóstico temprano y asistencia integral y de calidad.

“Los cambios que se han producido con las acciones desarrolladas han hecho que se adopte una nueva visión y se diseñen nuevas formas de organización y de prestar los servicios de salud mental, así como facilitar la inserción de estas personas a la vida social”, afirmó Pérez.

Actualmente, después de cuatro años de la puesta en marcha de la Estrategia de Salud Mental, el Ministerio de Sanidad y Política Social está realizando una valoración de la misma para hacer una reorientación en función de los resultados que ofrezca su evaluación, y poder tomar decisiones y plantear nuevas acciones si son necesarias para saber dónde tenemos que mejorar.

“Hemos logrado en estos años muchas cosas -continuó Pérez-, pero tenemos que seguir trabajando para reducir la incidencia de las enfermedades mentales, mejorar la vida y la autonomía de estos pacientes y también atender a los familiares y cuidadores de ellos. Es una enfermedad que además de las repercusiones que tienen para el que la padece también modifica el de su entorno”.

La Secretaria de Bienestar Social del PSOE explicó que la pérdida de salud mental se produce por múltiples circunstancias, entre ellas por desequilibrios en la vida cotidiana, problemas laborales, consumo de drogas, etc. Por ello es muy importante seguir avanzando y trabajar desde una visión completa en la que no se deje de interrelacionar atenciones múltiples: sanitaria, social, psicológica, terapéutica, laboral y rehabilitadora, para mejorar la calidad de vida de estos pacientes y sus familiares y prevenir que los ciudadanos padezcan trastornos mentales. “Sin salud mental no hay salud real”, finalizó la líder socialista.