Madina: “Nos encontramos ante el mayor ataque directo que nunca ha vivido nuestro sistema de bienestar social”

“La reducción en financiación social y el impacto que tendrá en nuestro modelo es, sencillamente, brutal”

Madrid, 11 de abril de 2012.- El secretario general del Grupo Parlamentario Socialista, Eduardo Madina, ha alertado este martes de que “nos encontramos ante el mayor ataque directo que nunca ha vivido nuestro sistema de bienestar social” tras la reducción en políticas sociales en los Presupuestos Generales del Estado para 2012 y el anuncio del Gobierno de rebajar en otros 10.000 millones de euros las partidas para educación y sanidad públicas.

 

Para Madina, es evidente que el Gobierno considera que los sistemas de protección social “no sólo no son necesarios sino que son lo primero que sobra para la reducción del déficit en las cuentas publicas” y “ha decidido que, al calor de esta crisis, le ha llegado la hora al modelo de bienestar social”.

 

Madina ha calificado de “sencillamente, brutal” este recorte y el impacto que tendrá en el modelo social y ha puesto como ejemplo la reducción en 1.500 millones en políticas activas de empleo, del 5% en prestaciones por desempleo, del 21% en educación, del 14% en sanidad pública y del 21% en lucha contra la violencia machista, así como la desaparición del sistema de dependencia.

 

El dirigente socialista ha reclamado “una explicación ante el caos en el que está instalado el gobierno” y ha calificado de “espectáculo bochornoso” sus declaraciones contradictorias de las últimas 72 horas, así como que Rajoy esquivara ayer a la prensa.

 

Para Madina se tratan de los PGE “más antisociales que nunca haya conocido nuestra democracia” y son “una renuncia del Gobierno en toda regla a hacerse cargo de la situación por la que atraviesan millones de españoles cuya vida, entre el oleaje de esta crisis, será mucho más difícil cuando completen su gran obra: el paulatino desmontaje de nuestro sistema de bienestar social en un ejercicio práctico de aplicación ideológica”.

 

El diputado socialista ha criticado que el gobierno “perdone los pecados a los evasores de impuestos” y “ajuste las cuentas” con los ciudadanos que utilizan servicios públicos que ellos mismos financian. “Son ustedes una esperanza para los defraudadores y un discurso contra toda esperanza de un futuro mejor para la sociedad española”.

 

En su opinión, era posible el mantenimiento de las inversiones sociales reduciendo gastos en otras partidas sin dimensión social, aprobando un impuesto de grandes fortunas o gravando el alcohol de alta graduación, en lugar de “desmontar” la sanidad y la educación públicas porque “una sociedad sana y con unos niveles elevados de formación son un activo económico del que nuestro país no puede prescindir”.