Manifiesto por el Día Internacional de los Refugiados

Conflictos armados, guerras civiles, persecuciones, violencia. Millones de vidas amenazadas por motivos de religión, procedencia étnica, social, política, ante catástrofes naturales, sequías, hambrunas… Según datos de Naciones Unidas, "cada minuto, ocho personas lo dejan todo para huir de la guerra, la persecución o el terror, y la mayoría tienen que elegir entre algo horrible o algo aún peor".

A mediados del 2014 se contabilizaban ya más de 51 millones de personas desplazadas en todo el mundo. Si estas personas formaran una nación, sería la 26ª más grande del mundo. Hay estudios que vaticinan que esta cifra subirá a 53 millones en este año 2015. Todo son cifras récord. Estamos en una situación sin precedentes, superando crisis similares como la de los años 90 o los desplazamientos forzosos que provocó la Segunda Guerra Mundial. Datos de ACNUR, Oxfam Internacional y Amnistía Internacional.

La inmensa mayoría de los refugiados y las refugiadas está siendo acogida en países cercanos: suelen ser países en vías de desarrollo y que también tienen inestabilidad. Pakistán se sitúa como el país que acoge más refugiados del mundo, con 1,6 millones de personas; seguido por Irán, con 857.400 personas; Jordania, con 641.900 personas; y Turquía, con 609.900.

Europa no es ajena a esta situación, España tampoco, pero realmente no estamos haciendo el esfuerzo humanitario que la situación nos exige y que están reclamando desde las organizaciones sociales. España recibió 5.615 solicitudes de asilo en el año 2014 (un 25% más que en el año 2013, que fueron 4.485) En relación con la Unión Europea, las solicitudes en España suponen el 0'9% del total que se recibieron: 626.000. El país que más solicitudes recibió de la UE fue Alemania, con mucha diferencia, con más del 32%, seguido de Suecia con el 13%.

En los últimos meses se está empezando a dar respuesta desde la Unión Europea. Algo está despertando entre los estados a raíz de la seria y dramática crisis que se está viviendo en el Mediterráneo. La situación en el Mediterráneo se ha agravado debido principalmente a dos motivos: se han eliminado prácticamente las ayudas al desarrollo con los países de origen y, por otro lado, la violencia insoportable debida a los numerosos conflictos armados, guerras, etc. en las zonas de Siria, Libia, Mali, y otros países africanos.

Según datos de Amnistía Internacional más de 3.500 personas perdieron la vida en el mar en el año 2014 mientras huían de conflictos, persecución y pobreza. Sólo en los cuatro primeros meses de 2015, alrededor de 1.700 personas han muerto en el Mediterráneo. Las muertes se han multiplicado por 100 si comparamos los mismos periodos. Según CEAR, en los últimos 15 años han muerto más de 22.500 personas en el Mediterráneo.

El 18 de abril fueron cerca de 800 inmigrantes y refugiados los que murieron al volcar la embarcación en la que viajaban y, como afirman las organizaciones sociales, puso en evidencia unas políticas más centradas en proteger fronteras que en dedicar recursos al salvamento de vidas. Éste último gran suceso, quizás el más grave, confirma que el Mediterráneo se está convirtiendo en la tumba de miles de inmigrantes y refugiados que huyen de la violencia.

Desde el PSOE exigimos que la Unión Europea llegue lo antes posible a una política com&uacu...