Manuel Cruz: “Hoy empezamos a derogar la Lomce”

La mayoría del Congreso acepta tramitar la proposición de ley socialista para suspender las reválidas y hacer una nueva ley educativa, con el voto en contra del PP.

15/11/2016

La mayoría del Congreso de los Diputados ha aprobado esta tarde admisión a trámite de la proposición de ley del Grupo Socialista que supondrá, en primer lugar, la suspensión inmediata del calendario de implantación de la Lomce y de las normas reglamentarias que no hayan tenido aún vigencia o aplicación efectiva. Además, la iniciativa socialista contempla la derogación de la actual ley educativa del Partido Popular una vez se haya alcanzado un acuerdo político y social sobre las medidas necesarias para la mejora de nuestro sistema educativo y se remita un nuevo Proyecto de Ley básica de educación que suponga. La iniciativa socialista contempla que esta nueva ley se apruebe con el máximo consenso.

 

El portavoz de Educación, Manuel Cruz, ha señalado que los socialistas “trabajarán en serio y concienzudamente para lograr un Pacto Social y Político por la Educación a través del diálogo constante con el Gobierno y con todas las formaciones políticas representadas en esta Cámara”. “Juntos podemos hacer realidad un acuerdo histórico para dar la estabilidad que nuestro sistema educativo necesita”, ha añadido Cruz, que ha calificado de “marrón”, la herencia que José Ignacio Wert, el artífice de la Lomce, le ha dejado a su sucesor. “Un auténtico y genuino marrón”, ha insistido.

 

Cruz ha reclamado la paralización de las reválidas –y del restos de reglamentos que no se haya ya puesto en marcha-  “como paso previo y prioritario que permita comenzar a reconstruir un acuerdo común entre toda la comunidad educativa, los interlocutores sociales y las fuerzas políticas”, un acuerdo, ha dicho, “orientado a lograr un sistema educativo estable y de calidad”.  Sobre el pacto educativo, ha dicho que “un pacto educativo sobre la base de la LOMCE no es un pacto, es un oxímoron como la copa de un pino -o, si le parece más adecuado a la ideología que inspiraba la ley, como una catedral”, por lo que  ha pedido al Gobierno que no pretenda “que se lo coman los estudiantes de este país, que son los que menos culpa tienen de los desaguisados que generó su antecesor en el cargo”.

 

El portavoz ha recordado que el Partido Socialista “viene acreditando desde hace años su voluntad inequívoca de alcanzar un consenso en materia de educación que otorgue perdurabilidad y estabilidad a nuestro sistema educativo”, como en la etapa en que Ángel Gabilondo fue ministro de Educación. Entonces, el PP impidió el acuerdo en el último minuto.  Cuando el PP llegó al poder, hizo “exactamente lo contrario”, y con el rodillo de su mayoría, tramitaron y aprobaron la LOMCE, que puso en evidencia “la incapacidad de su Gobierno para buscar un consenso en materia de educación, además de despreciar el diálogo con todos los agentes que intervienen en el ámbito educativo”. Además, ha señalado, “se impuso a toda prisa un calendario de implantación inasumible para las Comunidades Autónomas y para los propios centros, poniendo en evidencia, una vez más, que la reforma se había llevado a cabo sin un diagnóstico compartido, sin debate previo y a espaldas a la comunidad educativa”.

 

Cruz ha recordado también “la enorme cantidad de desencuentros que dicha ley ha cosechado, no solo entre toda la comunidad educativa, sino también entre los interlocutores sociales y las fuerzas políticas”. La actitud unilateral del gobierno del Partido Popular en prácticamente todos los ámbitos “ha provocado manifestaciones, declaraciones, encierros, protestas y la convocatoria, sin precedentes, de huelgas generales de la educación en la que han participado sindicatos, profesores, padres y madres, y alumnos desde la educación infantil hasta la universidad”. Estos desencuentros, ha afirmado, los ha cosechado el PP por los contenidos concretos de sus políticas, de los cuales la Lomce la expresión más destacada. La Lomce es una ley “profundamente ideológica, regresiva, elitista, excluyente, segregadora, recentralizadora y confesional” que manifiesta con claridad “la concepción que el Partido Popular tiene de la educación y, más allá, de la sociedad misma”.