María Luisa Carcedo: Representamos un proyecto político riguroso, viable y que piensa en soluciones para la mayoría basadas en la igualdad y la libertad individual

Afirma que no está justificado un nuevo recorte en servicios sociales por parte del Gobierno "ni desde el punto de vista social ni económico"

La Secretaria de Bienestar Social del PSOE, María Luisa Carcedo, afirma en una entrevista a EFE que el PSOE “podemos no atinar o cometer algún error, pero la tónica es presentar un proyecto político riguroso, viable y que piense en las soluciones para la mayoría, siempre desde la perspectiva de la igualdad y la libertad individual”.

Así, niega que el PSOE tenga miedo del auge de Podemos, defiende que los socialistas tienen su propio espacio político, su historia y su recorrido y que, además, es un partido con vocación de gobierno, que ha imprimido su sello -añade- en las transformaciones más importantes del país en las últimas décadas.

      La también diputada por Asturias en el Congreso desde 2004 echa mano del fundador de su partido, Pablo Iglesias, para recordar que el PSOE no está para recrearse en la grandeza de sus valores, sino para ponerlos en práctica.

      A su juicio, el proceso de primarias en el que fue elegido hace algo más de un mes Pedro Sánchez como nuevo secretario general ha permitido al PSOE estar más presente en la vida política y tener un "escaparate" más para hacer llegar sus mensajes.

      No se pronuncia sobre cuándo deben ser las primarias abiertas para elegir al candidato a la Moncloa y, tras confesarse poco entusiasta con esa fórmula, señala que tendrá que ser el Comité Federal del partido el que resuelva el cómo y el cuándo.

      Tampoco se decanta sobre si Sánchez debe ser candidato único o no, si bien pone el acento en que es un "buen" secretario general que "tiene mucho recorrido". "El interés del partido es que tengamos un buen cartel electoral, y nuestro secretario general lo es", precisa.

      Respecto a la posibilidad de que el Gobierno obligue a las comunidades a efectuar más recortes en servicios sociales, Carcedo considera que "sería un chiste de muy mal gusto si no fuese tan serio el tema".

      "Que se acabe de anunciar una reforma fiscal argumentando que ya se pueden bajar impuestos, que se vayan a bajar a las rentas más altas y a las empresas, y que se recortase ahora a las comunidades en los servicios del estado del bienestar, que es su función principal, tendría un calificativo muy grueso", advierte. Opina, en este sentido, que no estaría justificado desde el punto de vista social pero tampoco desde el económico.