María Luisa Faneca denuncia que "los agricultores sean los paganos de una crisis política" como la provocada por el veto ruso

Critica que las ayudas al sector están llegando "tarde y mal"

La Secretaria de Agricultura, Medio Rural y Pesca, María Luisa Faneca, acompañada de los portavoces socialistas en el Congreso y Senado, ha mantenido una reunión con una Delegación de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), encabezada por su Secretario General, Lorenzo Ramos, y su Vicesecretaria, Montse Cortiñas, en la que han analizado la situación por la que atraviesa el sector agrícola.

 

En el encuentro han abordado, entre otras cuestiones, las consecuencias que el veto ruso está suponiendo para el medio rural español, cuya gestión por parte de la Unión Europea ha sido calificada por la responsable socialista de “nada acertada, sobre todo por la insuficiencia de las ayudas y la falta de reacción en la retirada de productos para evitar el hundimiento de los precios, con lo que ello ha supuesto para muchas economías familiares que dependen de la agricultura”.

 

         El sindicato agrario y los socialistas han coincidido en que “un sector estratégico como es la agricultura no puede soportar otra crisis política que se suma a la que estamos padeciendo y que los apoyos lleguen tarde y mal”. “No puede ser -ha dicho- que los agricultores sean los paganos” de ello.

 

         Ambas organizaciones, PSOE y UPA, han coincidido en que es preciso asegurar la sostenibilidad y la competitividad de toda la cadena agroalimentaria y mejorar los costes de los diferentes eslabones que la componen, así como avanzar en los mecanismos de seguridad alimentaria, por lo que se han comprometido a continuar trabajando en esta cuestión clave para el sector.

 

         Por último, Faneca ha recordado que el presupuesto en materia de agricultura ha sufrido tres recortes consecutivos con el Partido Popular que ha supuesto una disminución de las políticas agrarias de más de un 40% y la reducción de un 27% en las partidas destinadas a la previsión de riesgos en las producciones agrarias, a lo que hay que añadir un aumento de las tarifas eléctricas inasumible para el sector. “La política en el medio rural y las actividades que en él se generan debería ser una cuestión de Estado, que este gobierno con sus medidas está abandonando”.