Moratinos dice que trabajará por una "reformulación" de la Agenda de Lisboa ante la crisis económica

Durante la Presidencia europea de España en el primer semestre de 2010

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, dijo hoy que el "nuevo ciclo de la economía internacional" hace "imprescindible una reformulación en profundidad de la 'Agenda de Lisboa'", que España impulsará durante la Presidencia Europea que ejercerá en el primer semestre de 2010.

Moratinos hizo esta consideración durante su intervención ante la Comisión Mixta para la Unión Europea que se desarrolló hoy en el Congreso de los Diputados.

El jefe de la diplomacia española indicó que "el cambio de ciclo" iniciado en EEUU con la crisis del mercado de las hipotecas y la "fuerte devaluación del dólar, paralelo a la subida de precios de los hidrocarburos y los alimentos" han hecho "imprescindible una reformulación en profundidad de la 'Agenda de Lisboa'".

Moratinos señaló que es preciso colocar a las economías europeas en situación de hacer frente en las "mejores condiciones" a la nueva coyuntura internacional y al mismo tiempo seguir fieles al modelo económico basado en una alta productividad capaz de sostener el modelo social europeo.

España está "comprometida" con el proyecto de una Europa "más eficaz, más integrada, más solidaria y más próspera, que actúa con mayor relevancia y que promueve la paz y la estabilidad", añadió.

Moratinos subrayó que Europa se encuentra en un "momento histórico clave" y la futura "Agenda de Madrid' debe ser la concreción de una "hoja de ruta".

El ministro de Asuntos Exteriores ofreció "consenso" para los puntos clave sobre la Unión Europea que España abordará en esta legislatura, que son la ratificación del Tratado de Lisboa, los ejes prioritarios de la agenda de la Unión para la Presidencia española, la participación "activa" de la revisión del presupuesto comunitario y fortalecer los vínculos con Iberoamérica.

Además, se mostró confiado en que el 1 de enero de 2009 se hayan podido adoptar las reformas legales necesarias para que las Cortes puedan ratificar el Tratado de Lisboa.