Patxi López: Disolverse y desaparecer es lo que espera la sociedad vasca de ETA

Lee la declaración del Secretario General del PSE-EE, Patxi López, tras el informe de la CIV

A continuación, transcribimos su intervención íntegra:

 

Comparezco ante ustedes para valorar, en nombre de mi partido, el anuncio que han realizado los miembros de la Comisión Internacional de Verificación comunicando la intención de desarme de ETA.

Lo hago en una jornada en la que, hace muy pocas horas, en el Parlamento Vasco, hemos guardado cinco minutos de silencio en memoria de dos parlamentarios que fueron víctimas del terrorismo en la etapa oscura que dejamos atrás hace dos años y medio.

Para ellos, para sus familias y para los allegados de los centenares de asesinados por ETA, mi primer recuerdo y mi respeto, porque sólo desde la justicia y la memoria cierta, podremos construir el camino hacia la convivencia que hemos iniciado en nuestro país con el fin del ciclo terrorista.

El anuncio conocido hoy sobre el sellado de una pequeña parte del armamento de ETA es un gesto que va en la buena dirección, pero un gesto pequeño e insuficiente, porque lo que exigimos y esperamos, lo que exige y espera la inmensa mayoría de la sociedad vasca, de la organización terrorista es que entregue la totalidad de sus armas y se disuelva.

Los Socialistas nunca vamos a desdeñar los avances que se produzcan en esa dirección, aunque sean, como en este caso, bastante escasos. Pero, con la misma claridad, les digo que nunca nos vamos a conformar con menos que la desaparición de la organización terrorista, la asunción de responsabilidades por el daño injustamente causado durante tanto tiempo a la sociedad y la exigible reparación a sus víctimas.

Quiero subrayar también que no podemos caer, con atención desmedida, en un juego que, con golpes de efecto y escenificaciones periódicas, pretenda dilatar el momento final de una organización que ha manifestado su decisión de no volver a hacer lo que ha sido su única actividad.

Para ese paso definitivo, la cuestión del desarme siendo necesaria, no es, en absoluto, suficiente. Porque las armas no matan por sí mismas; quienes matan son las organizaciones e ideologías que las cargan y las personas que las disparan. Y ETA ya anunció hace dos años, de forma unilateral e incondicionada, que lo había dejado para siempre.

Disolverse y desaparecer es lo que espera la sociedad vasca y es el mayor favor que ETA puede hacer a sus presos y a sus escasos miembros que siguen en libertad. Porque cuanto más presente quiera hacerse, más presente seguirá el recuerdo de sus crímenes y más dificultades añadirá a la tarea de recomponer los destrozos que han dejado detrás varias décadas de terrorismo.

Finalmente, quiero emplazar a los Gobiernos de España y Euskadi a abandonar la confrontación, a renunciar a cualquier tentación de utilización partidaria del cierre de esta página. Es imprescindible buscar la máxima unidad y consenso, y trabajar discreta y lealmente, como se ha hecho no hace tanto. Y como, desde luego, los Socialistas vamos a seguir haciendo.

Éste es un asunto ya solventado para la inmensa mayoría de la sociedad y lo que tenemos que hacer es creernos de verdad que la pesadilla se ha acabado, que la democracia ha triunfado y gestionar, con la ley en la mano, con inteligencia y altura de miras, el nuevo tiempo.