Pedro Sánchez consultará a la militancia si se alcanza un pacto de gobierno

Madrid, 30 de enero de 2016.- “El para qué definirá el con quién. Huyamos de sillones y debates de frentes. Hablemos de las soluciones para dar un futuro de prosperidad a los españoles”. El secretario general del Partido Socialista, Pedro Sánchez, ha dejado claras sus prioridades y las del partido ante el Comité Federal reunido en Ferraz. Sánchez ha asegurado: “yo no voy a ser presidente a cualquier precio, pero tampoco estoy dispuesto a que los españoles paguen el precio de cuatro años más de la derecha al frente de las instituciones”.

Por eso es el momento de “cambiar el gobierno para poner fin a las reformas del PP”. Y, si el PSOE es llamado al debate de investidura, demostrará a los nuevos partidos que se trata no de un “cambio de personas sino de políticas” y “tenderá la mano a izquierda y derecha, sin frentes”.

“Yo me dedico a la política porque me preocupa el futuro de los españoles” y para ello defenderá los valores socialistas de la igualdad, la justicia social, la libertad y la paz en el diálogo con todos los partidos. “Todas las negociaciones que se puedan abrir serán en abierto, con luz y taquígrafos, que nadie se preocupe” y por eso, “esa decisión eventual que se pueda tomar de negociación y de acuerdo, tendrá todos las garantías posibles, será ratificado por el Comité Federal y haremos una consulta a la militancia del PSOE”, ha dicho entre aplausos, porque “yo fui elegido por la militancia y en los momentos decisivos escucharé a la militancia de base”.

Los socialistas “no vamos a hablar de composición de gobiernos o sillones sino de soluciones a los problemas” de los españoles. “Quien quiera sentarse a hablar con nosotros, lo tiene muy claro: tendrá que hablar de cómo resolver la falta de oportunidades, la desigualdad, recuperar el Estado del bienestar, garantizar las pensiones” y reformar la Constitución, ha explicado el secretario  general que apuesta por “progresista, reformista y sin frentes” porque “antes del quién está el para qué”. Y el para qué pasa por la recuperación económica justa, con la derogación de la reforma laboral, un gran pacto por la educación, luchar contra el terrorismo machista y la lucha contra la corrupción”.

Pedro Sánchez se ha sentido “víctima de arrogancia y desplantes” en las últimas semanas y ha pedido “respeto para el PSOE y para los ciudadanos que quieren políticos a la altura de las circunstancias”. Y ha tachado a Mariano Rajoy de irresponsable.

El líder de los socialistas ha comenzado su intervención dirigiéndose a Mariano Rajoy para decirle “que abandone toda esperanza porque el PSOE no va a indultarlo con su voto y va a votar en contra del PP y de Mariano Rajoy”. Y ha recordado los motivos. Por un lado, el “aislamiento” del que ha sido presidente durante cuatro años, la “instrumentalización de las instituciones” ejercida por el Partido Popular, el “absolutismo” a la hora de gobernar y la necesidad de que el Partido Popular pase “a la oposición” para “regenerarse” ante los casos de corrupción que carcomen al partido, como la imputación del Partido Popular por la destrucción del ordenador de Bárcenas, Arias Cañete en el punto de mira por el caso Acuamed o la senadora, Rita Barberá, que “se escuda en su aforamiento” para no declarar en los casos de corrupción del PP valenciano.

Mariano Rajoy, ha dicho Sánchez, en “el colmo de la irresponsabilidad”, “descarga” sobre el PSOE “su investidura” y “deja en una situación muy complicada a la Casa Real” y “bloquea España”. “Si no va a la investidura, mejor que se vaya a casa”, le ha conminado el secretario general.

En el cierre de su intervención ante el Comité Federal, Sánchez ha pedido a los dirigentes que “salgamos como lo que somos” porque “el PSOE es uno” y ante la encrucijada que se encuentra España, da un paso al frente para transformar España” como ya hizo con Felipe González y con José Luis Rodríguez Zapatero.